Cerca de 38.000 testimonios de sobrevivientes indígenas del sistema de escuelas residenciales de Canadá, que documentan abusos sexuales, físicos y mentales descritos como genocidio cultural, serán destruidos el 19 de septiembre de 2027 según una orden de la Corte Suprema canadiense de 2017. Los sobrevivientes y sus familias tienen hasta esa fecha para solicitar la preservación de sus archivos, pero el gobierno federal ha realizado esfuerzos mínimos para informarles sobre el plazo inminente, según comunidades indígenas y defensores.