Ben Roberts-Smith, el soldado australiano vivo más condecorado del país, compareció el viernes ante un tribunal de Sídney acusado de cinco cargos de asesinato cometidos durante su despliegue en Afganistán entre 2009 y 2012, según documentos judiciales revelados por la BBC. El ex cabo del Servicio Aéreo Especial (SAS), de 47 años, habría ejecutado a detenidos desarmados, ordenado a soldados novatos matar prisioneros en una práctica de iniciación llamada "blooding" y plantado evidencia para encubrir los crímenes, según la fiscalía. Roberts-Smith niega rotundamente las acusaciones en lo que constituye el primer juicio por crímenes de guerra en la historia de Australia.