Vadym Lietunov, cabo ucraniano de 34 años, pasó 14 días encerrado en un búnker subterráneo con un soldado ruso que lo mantuvo cautivo tras quedar atrapado en territorio enemigo en febrero pasado. En un giro extraordinario, Lietunov logró manipular psicológicamente a su captor hasta conseguir que se rindiera, regresando a las líneas ucranianas con un prisionero de guerra ruso, según reportó The Guardian.