Elon Musk y SpaceX lanzaron este viernes desde Texas la versión más avanzada de su megacohete Starship, alcanzando los 124 metros de altura y convirtiéndose en el cohete más grande y potente de la historia. El vuelo número 12, realizado tras un aplazamiento de 24 horas por problemas técnicos, marca un paso en el desarrollo de la nave que Estados Unidos necesita para regresar a la Luna, aunque la compañía aún enfrenta desafíos significativos antes de que esté lista para misiones tripuladas.