SpaceX lanza con éxito la tercera generación de Starship, el cohete más grande jamás construido
Elon Musk y SpaceX lanzaron este viernes desde Texas la versión más avanzada de su megacohete Starship, alcanzando los 124 metros de altura y convirtiéndose en el cohete más grande y potente de la historia. El vuelo número 12, realizado tras un aplazamiento de 24 horas por problemas técnicos, marca un paso en el desarrollo de la nave que Estados Unidos necesita para regresar a la Luna, aunque la compañía aún enfrenta desafíos significativos antes de que esté lista para misiones tripuladas.
SpaceX completó este viernes 23 de mayo de 2026 el lanzamiento de la tercera generación de su megacohete Starship desde la base Starbase en el sur de Texas, según informó El País. El despegue se produjo a las 17:30 hora local (22:30 GMT), equivalente a las 00:30 del sábado en la España peninsular, tras ser aplazado un día por complicaciones técnicas.
El magnate Elon Musk había explicado el jueves en su cuenta de X que "el pasador hidráulico que mantiene el brazo de la torre en su sitio no se retrajo", según reportó El País de Colombia. El problema fue resuelto durante la noche, permitiendo el lanzamiento al día siguiente.
Este vuelo número 12 representa tres años y 12 pruebas desde que Starship asombró al mundo en su primer vuelo, según El País. Con esta tercera generación, el cohete alcanza los 124 metros de altura (124,4 metros según Infobae), superando ligeramente al modelo anterior y consolidándose como la lanzadera espacial más grande y potente jamás construida.
Características técnicas de la nueva generación
La Starship V3 incorpora avances sustanciales en su diseño y capacidad. El propulsor Super Heavy cuenta con 33 motores Raptor V3, mientras que la nave Ship superior tiene seis motores, todos de tercera generación, según El País. Estos motores han sido rediseñados para hacerlos más potentes y simplificar su funcionamiento y fabricación.
Según Infobae, el Super Heavy ahora cuenta con tres aletas de rejilla en lugar de cuatro, mejorando la capacidad de recuperación y reutilización tras el vuelo. El anillo de la etapa caliente, que delimita el punto de encuentro entre ambas etapas, fue unido al propulsor para su reutilización, mientras que en versiones anteriores se desprendía tras la separación.
SpaceX también renovó completamente el tubo de transferencia de combustible que conecta el tanque principal del Super Heavy con los 33 motores. "Ha sido completamente rediseñado y ahora tiene aproximadamente el tamaño de la primera etapa de un Falcon 9", describió SpaceX según Infobae. Esta modificación permite que todos los motores arranquen al mismo tiempo, incrementando la fiabilidad y la velocidad de las maniobras.
En la etapa superior Ship V3, los cambios en los sistemas de propulsión "permiten un nuevo método de arranque del Raptor, aumentan el volumen del tanque de propulsor y mejoran el sistema de control de reacción utilizado para la dirección en vuelo", explicó SpaceX según Infobae. Las mejoras también reducen los volúmenes que podrían provocar fugas de propulsor.
Objetivos y desarrollo de la misión
El vuelo fue una prueba conservadora con el objetivo de realizar un viaje suborbital que concluyera posándose suavemente en el océano, una maniobra lograda por primera vez en el tercer vuelo de prueba, según El País. SpaceX no intentó capturar con una pinza robótica el propulsor Super Heavy a su regreso a la base de lanzamiento, algo imprescindible para que la nave sea reutilizable y que fue logrado por primera vez en octubre de 2024 en el quinto vuelo de prueba.
Según El País de Colombia, SpaceX declaró que no intentaría recuperar el propulsor del cohete en esta ocasión. En vez de eso, la primera etapa cayó en las aguas del golfo de México aproximadamente siete minutos después del despegue, según Infobae.
La etapa superior desplegó una carga útil de 22 réplicas de satélites Starlink de tamaño similar a los satélites de próxima generación, según El País. Dos satélites reales fueron equipados con cámaras especiales para escanear el escudo térmico de la nave después del vuelo. El País de Colombia reportó que serían 20 satélites ficticios y dos "satélites Starlink especialmente modificados" equipados con cámaras.
"Varias losetas de Starship se han pintado de blanco para simular losetas faltantes y servir como objetivos de imagen en la prueba", señaló SpaceX según Infobae. Este procedimiento es fundamental debido a la importancia del escudo térmico en la reutilización del vehículo.
La misión debía durar unos 65 minutos después del despegue, según El País de Colombia. Durante ese lapso, la etapa superior siguió una trayectoria suborbital antes de amerizar en el océano Índico.
El desafío del escudo térmico
El escudo térmico de Starship, formado por unas 40.000 losetas hexagonales, representa el mayor obstáculo técnico actual, según Infobae. Elon Musk lo definió como el mayor reto restante: "¿El mayor problema que le queda a Starship? Que el escudo térmico sea reutilizable. Nadie ha fabricado jamás un escudo térmico orbital reutilizable".
El desafío es doble: el escudo debe resistir el ascenso sin desprender piezas y garantizar la integridad de la nave al regresar a la atmósfera, una y otra vez, según Infobae. La cápsula Orion de la NASA solo utiliza su escudo una vez, mientras que Starship debe sobrevivir a múltiples ciclos sin inspecciones exhaustivas entre vuelos. "Si quieres poder aterrizarlo, recargar el combustible y volver a volar, no puedes realizar una inspección tan laboriosa de 40.000 losetas", declaró Musk según Infobae.
En vuelos previos, el escudo cumplió su función y permitió sobrevivir a la nave en la reentrada, pero perdió muchas losetas, lo que obligó a trabajos de reparación intensivos, según Infobae. A principios de 2025, cuando SpaceX estrenó la segunda generación de Starship, tres vuelos de prueba consecutivos terminaron con la explosión de la nave Ship debido a que sus fallos se fueron propagando por sus diferentes compartimentos, según El País. Esas explosiones provocaron la caída de restos en el mar Caribe y obligaron a desviar aviones en la zona afectada.
Implicaciones para la NASA y el programa Artemis
Con la tercera generación de su lanzadera espacial, Musk y SpaceX pretenden sumarse a la carrera para volver a aterrizar en la Luna, que disputan Estados Unidos y China, según El País. Sin embargo, Starship todavía no está listo para participar en la misión Artemis 3, una prueba previa que la NASA pretende realizar en 2027 sin ni siquiera salir de una órbita terrestre baja.
Starship está llamada a convertirse en el vehículo de alunizaje para las futuras misiones tripuladas del programa Artemis, según Infobae. El País de Colombia también señaló que una versión modificada del cohete Starship debe servir en última instancia como alunizador para la NASA.
Tras la prueba de este viernes, la nave estrella de Musk sigue siendo incapaz de alcanzar una órbita terrestre baja, que es el primer paso para cualquier viaje espacial, según El País. Sin que SpaceX haya hecho público un cronograma de mejoras, es difícil saber cuántos años más necesitará Musk para tener lista su nave Ship para que los astronautas de la NASA puedan aterrizar con ella en la Luna. Por delante le restan muchos más hitos que los que ha cumplido en los ya tres años de pruebas.
Contexto empresarial y salida a bolsa
El lanzamiento se produce en un momento crucial para SpaceX. Según El País de Colombia, el frustrado intento del jueves en la plataforma de lanzamiento del sur de Texas se produjo un día después de que la compañía presentara ante los reguladores financieros de Estados Unidos su solicitud para salir a bolsa, probablemente en junio, en lo que se espera que sea una oferta pública inicial récord.
Este fue el vuelo número 12 de Starship, siete meses después de su último lanzamiento, según El País de Colombia. Con sus 124 metros de altura, el modelo actual de Starship es un poco más grande que el anterior y la empresa tiene especial interés en demostrar las mejoras realizadas.
Elon Musk había prometido tras el éxito de octubre de 2024 que en 2026 mandaría su primera flotilla de Starships hacia Marte, según El País. Sin embargo, esa promesa está lejos de cumplirse dado el estado actual de desarrollo del vehículo.
Perspectivas futuras
La integración de sistemas de monitoreo en vuelo, la mejora en la robustez estructural y la capacidad de desplegar cargas útiles en órbita son pasos fundamentales para cumplir con los exigentes requerimientos del programa lunar y, a largo plazo, para establecer una presencia humana en Marte, según Infobae.
Aunque las operaciones más recientes de Starship han tenido éxito, pruebas anteriores han terminado en explosiones, incluso dos veces sobre el Caribe y una vez después de alcanzar el espacio, según El País de Colombia.
El objetivo final de SpaceX es un vehículo totalmente reutilizable, capaz de despegar y regresar varias veces en una sola jornada, con mínimos requerimientos de mantenimiento, según Infobae. Cada uno de los cambios implementados en la versión V3 apunta hacia esa meta, aunque el camino por recorrer sigue siendo considerable antes de que Starship pueda cumplir con las ambiciones de Musk de convertirse en el vehículo que lleve a la humanidad de regreso a la Luna y eventualmente a Marte.


