La plataforma de streaming musical más popular del mundo mantiene su postura de no etiquetar ni permitir filtrar contenido creado por inteligencia artificial, mientras competidores como Deezer implementan sistemas de detección automática. La decisión genera tensión entre oyentes que rechazan música hecha por bots y una industria que enfrenta la llegada de decenas de miles de canciones generadas por IA diariamente, según reporta la BBC.