El primer ministro británico Keir Starmer anunció este sábado la incorporación del ex primer ministro Gordon Brown y la ex viceprimera ministra Harriet Harman como asesores especiales, en un intento por frenar la rebelión interna tras el hundimiento histórico del Partido Laborista en las elecciones municipales de Inglaterra y autonómicas de Escocia y Gales celebradas esta semana. Starmer reconoció haber cometido "errores innecesarios" pero se resistió a dimitir, mientras prepara un discurso y medidas para el próximo miércoles.