El gobierno sueco confirmó el martes 19 de mayo la adquisición de cuatro fragatas del tipo FDI al grupo francés Naval Group, en un contrato que podría alcanzar los 40.000 millones de coronas suecas (4.200 millones de dólares), según anunció el primer ministro Ulf Kristersson. La compra representa una de las mayores inversiones de defensa del país escandinavo desde la introducción del caza Gripen en la década de 1980 y triplicará la capacidad de defensa aérea de Suecia, en un contexto de rearme acelerado tras su ingreso a la OTAN en 2024.