Profesionales que realizan tatuajes de pezones para sobrevivientes de cáncer de mama enfrentan una batalla continua contra Meta, propietaria de Facebook e Instagram, cuyos algoritmos eliminan repetidamente sus publicaciones al confundirlas con contenido pornográfico. El problema, documentado durante más de una década, ha generado protestas frente a las oficinas de la compañía en Londres y un debate parlamentario en el Reino Unido sobre lo que legisladores califican como "sexismo algorítmico".