Tenistas de élite amenazan con boicotear torneos de Grand Slam por disputa sobre premios económicos
Deportes

Tenistas de élite amenazan con boicotear torneos de Grand Slam por disputa sobre premios económicos

La número uno del mundo, Aryna Sabalenka, afirmó que las jugadoras boicotearán un torneo de Grand Slam en algún momento debido a la disputa sobre el reparto de ingresos, mientras otras tenistas de élite expresan posturas divididas sobre una posible huelga en el tenis profesional. La controversia surge después de que el Abierto de Francia aumentara sus premios solo un 9,5%, muy por debajo del 22% de los ingresos del torneo que las jugadoras consideran justo.

DEPORTES6 MAY 2026

Aryna Sabalenka, actual número uno del ranking mundial y cuatro veces campeona de Grand Slam, declaró que las tenistas profesionales boicotearán un torneo de Grand Slam en algún momento como única forma de defender sus derechos, según informó la BBC. "Creo que en algún momento lo boicotearemos. Siento que esa será la única manera de luchar por nuestros derechos", dijo la tenista bielorrusa de 28 años antes del Abierto de Italia en Roma.

Las declaraciones de Sabalenka representan la primera vez que una jugadora de élite habla abiertamente sobre una posible acción de huelga, rompiendo la cautela que hasta ahora habían mantenido las tenistas sobre el tema, según la BBC. "Siento que el espectáculo depende de nosotras. Siento que sin nosotras no habría torneo ni ese entretenimiento", añadió Sabalenka.

La disputa se centra en las demandas de las jugadoras y jugadores del top 10 mundial, quienes exigen un porcentaje mayor de los ingresos generados por los cuatro torneos de Grand Slam, contribuciones a beneficios y mayor participación en decisiones sobre áreas como la programación de partidos, según la fuente.

El lunes, varios jugadores destacados expresaron su "profunda decepción" con los premios económicos del Abierto de Francia de este año, según la BBC. El fondo de premios en Roland Garros aumentó un 9,5%, pero las jugadoras consideran que esta cifra está muy por debajo del 22% de los ingresos del torneo que creen merecer.

Coco Gauff, cuarta del ranking mundial y campeona del Abierto de Francia, dijo que podría "100%" verse a sí misma boicoteando un Grand Slam "si todos nos moviéramos como uno y colaboráramos", según la BBC. "Si todos acordamos colectivamente, entonces sí", afirmó la estadounidense. "No querría ser la única, pero definitivamente podemos movernos más como un colectivo. Por las cosas que he visto en otros deportes, usualmente para lograr un progreso masivo en cosas como esta, se necesita un sindicato. Tenemos que sindicalizarnos de alguna manera".

Sin embargo, las opiniones entre las tenistas de élite están divididas. Iga Swiatek, número tres del mundo y campeona de Wimbledon, dijo que apoya el llamado por mayores premios pero considera que un boicot sería "un poco extremo", según la BBC. "Creo que lo más importante es tener una comunicación y discusiones apropiadas con los organismos rectores para que tengamos espacio para hablar y tal vez negociar", declaró la tenista polaca. "Con suerte antes de Roland Garros habrá oportunidad de tener este tipo de reuniones y veremos cómo van".

Swiatek también señaló la dificultad de organizar una acción colectiva en un deporte individual: "Creo que nosotros como jugadores estamos aquí para jugar como individuos, y estamos compitiendo unos contra otros. Así que es realmente difícil para mí decir cómo funcionaría, si es que está siquiera en el panorama", según la BBC.

La británica Emma Raducanu fue más categórica en su rechazo a participar en cualquier boicot. "No sería parte de eso, pero cada uno con lo suyo", dijo Raducanu a BBC Sport, quien se retiró del Abierto de Italia poco después de su conferencia de prensa el martes debido a una enfermedad posviral. Raducanu explicó que quiere jugar los torneos de Grand Slam porque "para mí, ellos son el tenis" y que le dan "algo que el dinero no puede comprar y eso es lo más importante para mí".

Elena Rybakina, número dos del mundo y campeona del Abierto de Australia, dijo que no ha estado involucrada en la campaña pero seguiría a la mayoría. "Si la mayoría dice que estamos boicoteando, entonces por supuesto estoy dispuesta. No es un problema", declaró según la BBC.

Jessica Pegula, número cinco del mundo y una de las defensoras más articuladas de la campaña de las jugadoras, prácticamente descartó una acción de huelga durante una entrevista con BBC Sport en Indian Wells en marzo. "Amamos jugar los Grand Slams, no creo que nadie vaya a hacer huelga contra los Grand Slams", dijo la estadounidense. "Solo creo que estamos pidiendo lo que creemos que merecemos, pero creo que si los hombres y las mujeres pueden unirse, lo cual hemos hecho en ese frente, y seguir presionando, no hay nada malo en que pidamos lo que creemos que es correcto".

Los aumentos en los premios económicos han variado significativamente entre los diferentes torneos de Grand Slam. El fondo de premios del Abierto de Estados Unidos del año pasado aumentó un 20%, mientras que la cifra del Abierto de Australia de enero fue casi un 16% mayor, según la BBC. Wimbledon anunciará sus premios económicos el próximo mes.

Sabalenka expresó su esperanza de llegar a una resolución satisfactoria: "Solo espero realmente que en algún momento lleguemos a la decisión correcta, a la conclusión con la que todos estarán contentos. Siento que hoy en día, nosotras las chicas podemos fácilmente unirnos e ir por esto porque algunas de las cosas siento que son realmente injustas para las jugadoras", según la BBC.

La posibilidad de un boicot dependerá en gran medida de si las jugadoras logran actuar como un colectivo unificado, algo que varios comentaristas consideran difícil en un deporte donde las atletas compiten individualmente entre sí. La falta de un sindicato formal de jugadores complica aún más la organización de cualquier acción coordinada, aunque Gauff sugirió que la sindicalización podría ser necesaria para lograr cambios significativos.

Las negociaciones entre las jugadoras y los organizadores de los torneos de Grand Slam continúan, con la esperanza de que se puedan realizar reuniones antes del inicio del Abierto de Francia para discutir las demandas. El resultado de estas conversaciones podría determinar si el tenis profesional enfrenta su primera huelga importante en un torneo de Grand Slam.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE DEPORTES