

El gobierno de Armenia ha intensificado su confrontación con la Iglesia Apostólica, arrestando a destacados líderes religiosos en medio de crecientes tensiones políticas previas a las elecciones parlamentarias de 2026.
En un desarrollo que refleja la profunda crisis institucional en Armenia, el gobierno del primer ministro Nikol Pashinyan ha arrestado a dos importantes arzobispos de la Iglesia Apostólica, escalando un conflicto que amenaza con dividir la sociedad armenia. El obispo Mkrtich Proshyan fue detenido el 15 de octubre, acusado de coaccionar ciudadanos y obstaculizar derechos electorales, apenas dos semanas después de que otro arzobispo, Mikael Ajapahyan, fuera sentenciado a prisión.
Las detenciones se producen en un contexto de creciente confrontación entre el estado armenio y su histórica institución religiosa. El trasfondo incluye disputas por la sucesión del líder de la iglesia, Karekin II, a quien Pashinyan ha presionado para que renuncie, acusándolo de romper votos de celibato.
La Iglesia ha calificado estos arrestos como una 'campaña sistemática anti-iglesia', mientras analistas interpretan las acciones gubernamentales como un intento de neutralizar a la iglesia como fuerza opositora antes de las próximas elecciones parlamentarias.
El conflicto tiene raíces profundas, incluyendo las críticas de la iglesia al manejo gubernamental de la derrota en el conflicto con Azerbaiyán por Nagorno-Karabakh en 2020 y las posteriores concesiones territoriales, que han generado significativo descontento social.