La terapia de células CAR-T, un tratamiento que reprograma genéticamente el sistema inmunológico para combatir el cáncer, está generando entusiasmo entre científicos tras casos exitosos como el del actor Sam Neill, cuyo cáncer en etapa tres entró en remisión. Aunque cuatro terapias han sido aprobadas en Australia desde 2018 para cánceres de sangre, su costo superior a medio millón de dólares australianos por paciente y las dificultades para tratar tumores sólidos siguen siendo obstáculos significativos, según investigadores del Instituto Walter y Eliza Hall y el Centro de Cáncer Peter MacCallum.