Un terremoto de magnitud 7.7 sacudió la costa norte de Japón el lunes por la tarde, generando una alerta de tsunami de corta duración y llevando a las autoridades a advertir sobre un riesgo diez veces mayor de un megaterremoto en la región durante la próxima semana, según la Oficina del Gabinete y la Agencia Meteorológica de Japón.