Un hombre armado abrió fuego el lunes desde la cima de la Pirámide de la Luna en el complejo arqueológico de Teotihuacán, uno de los destinos turísticos más visitados de México, matando a una mujer canadiense de 32 años e hiriendo al menos a 13 personas antes de suicidarse, según las autoridades mexicanas. El ataque, que ocurrió exactamente 27 años después de la masacre de Columbine en Estados Unidos, no tiene vínculos con los cárteles del narcotráfico y representa un fenómeno inusual en México: violencia masiva perpetrada por un atacante solitario.