Un tribunal de Múnich, Alemania, dictaminó el viernes que Google puede ser considerado directamente responsable por información incorrecta generada por su función de resumen con inteligencia artificial, rechazando los argumentos de la compañía de que no debía responder por contenido de terceros. La decisión marca un precedente legal sobre la responsabilidad de las empresas tecnológicas por contenido creado mediante IA.