El Tribunal Administrativo de Colonia ordenó este jueves a la Oficina Federal para la Protección de la Constitución de Alemania abstenerse de clasificar y tratar a Alternativa para Alemania (AfD) como organización extremista de derecha hasta que se resuelva el recurso principal presentado por el partido. La decisión provisional representa un respiro judicial para la segunda fuerza política del país, que enfrenta intentos de ilegalización y un estricto cordón sanitario por parte de otras formaciones.
El Tribunal Administrativo de Colonia dictaminó que la Oficina Federal para la Protección de la Constitución (BfV), los servicios de inteligencia internos alemanes, debe cesar de usar la clasificación de "extremista de derecha confirmado" para referirse a Alternativa para Alemania (AfD) hasta que se determine la legalidad de dicha designación, según informó el tribunal en un comunicado publicado este jueves.
La decisión es provisional y responde a una solicitud de medida cautelar presentada por AfD tras la clasificación oficial emitida por la BfV el 2 de mayo de 2025, según reportó El País. En aquella fecha, la agencia de inteligencia anunció que catalogaba a AfD como "extremista de derecha", lo que permitía vigilar sus reuniones y comunicaciones, y podía servir de base para su ilegalización.
El tribunal señaló en su resolución que "existe una certeza suficiente" de que en AfD se detectan "esfuerzos contra el orden democrático y liberal", según recogió El País. Sin embargo, los jueces añadieron que estos esfuerzos no permiten demostrar "una tendencia fundamental contraria a la Constitución" en el conjunto del partido. No es que esta tendencia general no exista, precisaron los magistrados, pero las pruebas aportadas hasta ahora por los servicios de inteligencia son insuficientes.
"Siguiendo el examen bajo el procedimiento sumario, no puede establecerse actualmente que el solicitante, en su conjunto, esté dominado por las posiciones discutidas anteriormente", indicó el tribunal en su declaración, según informó DW.
La BfV también debe abstenerse de anunciar públicamente dicha clasificación por el momento, según el comunicado del tribunal. La agencia federal debe esperar el resultado del procedimiento principal. La decisión puede recurrirse ante el Tribunal Administrativo Superior de Renania del Norte-Westfalia en Münster.
AfD presentó su recurso el 5 de mayo de 2025, tres días después de la clasificación oficial, según El País. La Oficina para la Protección de la Constitución aceptó entonces dejar de usar provisionalmente la clasificación de "extremista de derecha" mediante un llamado "acuerdo de statu quo", según informó DW. Esto significaba que la BfV ya no describiría públicamente a AfD como organización extremista de derecha confirmada hasta que se emitiera una decisión judicial.
Los fundamentos de la clasificación original se basaban en la concepción étnica del pueblo alemán que sostiene el partido. "Para nuestra valoración es decisiva la idea del pueblo de AfD, basada en los orígenes étnicos, que devalúa grupos de población enteros en Alemania y viola su dignidad humana", justificaron los responsables del informe que sirvió para tomar la decisión en mayo de 2025, según El País. "Esta idea del pueblo se concreta en una actitud del partido contraria a los migrantes y a los musulmanes", añadieron.
El tribunal de Colonia no entró a dirimir si este partido es o no de extrema derecha, pero sí valoró algunos de los argumentos de los servicios de inteligencia, según El País. Los jueces subrayaron puntos del programa electoral de AfD que consideran hostiles a los musulmanes y a la dignidad humana, protegida por la ley fundamental alemana. Entre estos puntos se encuentran demandas para prohibir el llamado musulmán a la oración o los minaretes, según DW. Sin embargo, los magistrados añadieron que declaraciones y objetivos aislados no bastan para caracterizar como extremista a todo el partido.
Uno de los aspectos más polémicos analizados por el tribunal fue el uso del concepto de "reemigración", que figuraba en el programa electoral de AfD en 2025 y que sus líderes usaban en los mítines, según El País. Es una palabra clave para este partido, pero ambigua, y ha servido a la extrema derecha occidental para referirse tanto a deportaciones masivas como a la expulsión de extranjeros o personas de origen inmigrante.
En Alemania, la palabra puede remitir a los años del nacionalsocialismo, pero los líderes de AfD, en sus declaraciones públicas, se refugian en su ambigüedad, según El País. Conscientes de que las expulsiones en función del origen o la etnia serían inconstitucionales, alegan que solo afectarían a los inmigrantes indocumentados o los criminales, y que no son políticas distintas de las que aplican otros países y fuerzas en teoría más moderadas.
La Oficina para la Protección de la Constitución consideró en su informe del pasado mayo que el concepto de reemigración reflejaba una visión "nacionalista y étnica", según El País. El tribunal de Colonia respondió que el término es "poco claro" para que pueda deducirse de él un programa político que lleve a "una expulsión indiscriminada de las personas afectadas".
La decisión representa un balón de oxígeno para un partido que ya lidera la oposición parlamentaria alemana, es favorito para ganar dos elecciones regionales en septiembre y, al mismo tiempo, se ve sometido a un estricto cordón sanitario, según El País. AfD es actualmente el segundo partido más grande de Alemania en las encuestas nacionales y la mayor fuerza de oposición del país, según DW.
Grupos juveniles y miembros individuales del partido han expresado abiertamente opiniones consideradas inconstitucionales en Alemania, según DW. En particular, han distinguido entre "alemanes étnicos" y alemanes con raíces migrantes, lo que ha generado llamados generalizados para prohibir el partido.
Los políticos de AfD celebraron la decisión judicial de este jueves, incluida la copresidenta del partido, Alice Weidel. "No solo la agencia de inteligencia nacional ya no puede clasificar a AfD como 'extrema derecha certificada', el Tribunal Administrativo de Colonia también puso indirectamente un alto a los fanáticos que quieren prohibir el partido", escribió Weidel, según DW. "Una gran victoria no solo para AfD, sino también para la democracia y el Estado de derecho".
El copresidente Tino Chrupalla dijo a periodistas que el veredicto era una victoria en la primera etapa y que el siguiente paso era celebrar la victoria parcial, según DW. "Y eso es lo que haremos hoy", afirmó. Chrupalla también señaló que la decisión sería un impulso para los activistas en los estados de Baden-Wurtemberg y Renania-Palatinado antes de las elecciones regionales de marzo. Aunque es una fuerza mucho menos poderosa en los estados occidentales, AfD está buscando ganancias sustanciales en ambas regiones, con encuestas que lo sitúan alrededor del 20%, según DW.
El abogado que representa a AfD, Ralf Höcker, escribió en línea que consideraba la decisión una indicación del fallo mayor aún por venir, según DW. "Esta es una audiencia de emergencia, pero el razonamiento del tribunal es claro y bastante decisivo. Resumido brevemente: en una democracia no es suficiente señalar a unos pocos miembros del partido enloquecidos para prohibir un partido en su totalidad. Con esto, una prohibición de AfD ya no es plausible. Está fuera de la mesa", argumentó Höcker.
El ministro del Interior, Alexander Dobrindt, miembro de la CSU bávara, declaró que el gobierno federal había tomado nota del fallo inicial de este jueves sobre AfD, según DW. "Ahora es momento de esperar la audiencia principal", dijo Dobrindt a reporteros. Mientras tanto, indicó que la agencia de inteligencia BfV continuaría monitoreando a AfD como un caso sospechoso de extrema derecha, no como uno certificado, es decir, en el segundo nivel de tres niveles de observación disponibles en lugar del más alto.
La portavoz legal de los socialdemócratas, Carmen Wegge, manifestó que su partido no estaba de acuerdo con la decisión de este jueves, según DW. "Sigo firmemente convencida de que AfD es anticonstitucional y viola la constitución y que el partido debería ser evaluado por el tribunal constitucional", declaró Wegge, indicando que su partido tiene la intención de continuar buscando una prohibición del partido ante el tribunal más alto del país. Sin embargo, por el momento, esto es poco más que una amenaza frecuentemente hecha, no una moción que avance por el parlamento o hacia el tribunal en Karlsruhe, según DW.
Aunque la designación de inteligencia no está directamente conectada con algunos políticos que abogan por un movimiento para prohibir AfD, algo que solo ha ocurrido dos veces en la Alemania de posguerra y no desde la década de 1950, probablemente se usaría como parte de cualquier caso potencial a favor si se presentara, según DW. La discusión también cobró impulso tras el movimiento inicial de la BfV en mayo pasado.
La decisión de este jueves es una evidencia de lo complicados que son los planes para prohibir a AfD, según El País. Un partido que cuenta no solo con el apoyo de millones de alemanes, sino también del gobierno de Estados Unidos. AfD y aliados como la administración Trump en Estados Unidos criticaron duramente la designación "extremista" como antidemocrática y una represión de la libertad de expresión, según DW.
La disputa legal sobre si AfD puede clasificarse como organización extremista de derecha confirmada podría prolongarse durante mucho tiempo, ya que además de los procedimientos urgentes existe un procedimiento principal pendiente, según DW. El fondo de la cuestión sigue abierto, pero la decisión provisional representa un obstáculo significativo para quienes buscan la ilegalización del partido.