Un tribunal en la provincia de Yunnan, en el suroeste de China, condenó a finales de abril a cadena perpetua a un adolescente de 14 años por violación y homicidio intencional, marcando la primera vez que se impone una sentencia tan severa a un menor en el país, según reportó la agencia oficial Xinhua. La familia de la víctima, una joven de 15 años, considera la condena insuficiente y exige la pena de muerte, aunque la legislación china prohíbe ejecutar a menores.