El Tribunal Constitucional de Sudáfrica dictaminó que los extranjeros no pueden volver a solicitar asilo una vez que su petición ha sido rechazada, poniendo fin a un caso que se prolongó durante años. La decisión, que revierte un fallo previo del Tribunal Supremo de Apelaciones, busca evitar un "ciclo interminable" de solicitudes que impida deportaciones y genere caos administrativo, según el máximo tribunal del país.