

El Tribunal Constitucional de Sudáfrica dictaminó que los extranjeros no pueden volver a solicitar asilo una vez que su petición ha sido rechazada, poniendo fin a un caso que se prolongó durante años. La decisión, que revierte un fallo previo del Tribunal Supremo de Apelaciones, busca evitar un "ciclo interminable" de solicitudes que impida deportaciones y genere caos administrativo, según el máximo tribunal del país.
El Tribunal Constitucional de Sudáfrica, la máxima instancia judicial del país, estableció que los nacionales extranjeros no pueden presentar nuevas solicitudes de asilo después de que su petición inicial haya sido rechazada, según informó la cadena británica BBC.
La sentencia pone fin a un caso prolongado iniciado por dos ciudadanos de Burundi que volvieron a solicitar asilo en 2018 después de que sus peticiones fueran rechazadas en 2014. Los solicitantes argumentaron que sus nuevas aplicaciones debían ser consideradas debido a que Burundi había sido golpeado por violencia política durante las elecciones presidenciales de 2015, cuando al menos 70 personas murieron en disturbios tras la controvertida decisión del entonces presidente Pierre Nkurunziza de postularse para un tercer mandato, según la BBC.
Los dos burundeses ganaron el caso en el Tribunal Supremo de Apelaciones, pero el Tribunal Constitucional revirtió ese fallo en una sentencia mayoritaria. Como instancia final de apelación, la decisión del Constitucional es definitiva.
El tribunal argumentó que permitir solicitudes repetidas ilimitadas sin legislación adecuada podría crear un "ciclo interminable" que impediría las deportaciones y causaría caos administrativo, según la BBC.
Leon Schreiber, ministro de Asuntos Internos en el gobierno de coalición de Sudáfrica, celebró el fallo como una "gran victoria" contra el "abuso" del sistema de refugiados, según reportó la BBC. Schreiber, miembro de la Alianza Democrática (DA), el segundo partido más grande de la coalición gubernamental liderada por el presidente Cyril Ramaphosa del Congreso Nacional Africano (ANC), explicó a la emisora local Newzroom Afrika que el Departamento de Asuntos Internos lideró el argumento contra el fallo del Tribunal Supremo de Apelaciones.
Según Schreiber, si ese fallo se hubiera mantenido, habría permitido a los individuos "múltiples oportunidades" y "abusar constantemente del sistema" mediante la presentación de nuevas solicitudes, según citó la BBC.
El ministro calificó la decisión como importante para los esfuerzos gubernamentales de lograr un sistema "más efectivo y justo para gestionar refugiados y solicitantes de asilo", según la BBC.
Según la agencia de refugiados de las Naciones Unidas (ACNUR), en 2025 Sudáfrica albergaba a más de 167.000 refugiados y solicitantes de asilo, principalmente de Burundi, la República Democrática del Congo, Somalia, Sudán del Sur, Ruanda y Zimbabue, según informó la BBC.
Sudáfrica es hogar de aproximadamente 2,4 millones de migrantes, poco menos del 4% de la población, según cifras oficiales citadas por la BBC, aunque se cree que muchos más se encuentran en el país de manera no oficial. Como el país más industrializado de África, personas de todo el continente viajan a Sudáfrica en busca de trabajo, según la BBC.
El fallo se produce en un contexto de tensión migratoria en el país. Sudáfrica ha sido golpeada recientemente por una ola de protestas contra migrantes indocumentados, con miles de personas saliendo a las calles en las principales ciudades para exigir deportaciones masivas, según la BBC.
Varios gobiernos africanos han expresado preocupaciones ante la Unión Africana y han advertido a sus ciudadanos en Sudáfrica sobre posibles ataques, según reportó la BBC.
A principios de esta semana, Ramaphosa dijo que "oportunistas" habían orquestado ataques violentos contra extranjeros. "Las recientes protestas violentas y actos criminales dirigidos contra nacionales extranjeros en partes de nuestro país no representan las opiniones del pueblo de Sudáfrica ni reflejan la política de nuestro gobierno", declaró en una carta abierta citada por la BBC.