Un tribunal superior de Dinamarca dictaminó que las autoridades danesas actuaron ilegalmente al remover a Zammi, la hija recién nacida de Keira Alexandra Kronvold, una mujer groenlandesa, cuando la bebé tenía apenas dos horas de vida en noviembre de 2024. La decisión, emitida el viernes 8 de mayo de 2026, establece que la remoción violó los derechos fundamentales de Kronvold según la Convención de la Organización Internacional del Trabajo sobre Pueblos Indígenas y Tribales de 1989, y que las pruebas psicométricas de competencia parental utilizadas estaban obsoletas.