Jueces federales en Estados Unidos están liberando a cientos de inmigrantes detenidos y ordenando audiencias de fianza, socavando los esfuerzos de la administración Trump para mantener indefinidamente bajo custodia a inmigrantes indocumentados, según revelan múltiples fuentes judiciales y organizaciones de derechos civiles.
La administración del presidente Donald Trump enfrenta un creciente desafío legal a su agresiva política migratoria implementada desde su regreso al poder en 2025. En las últimas semanas, una avalancha de casos judiciales ha llevado a jueces federales a liberar a cientos de inmigrantes detenidos, amenazando con colapsar el sistema judicial y obstaculizando la promesa de Trump de ejecutar "la mayor operación de deportación doméstica" en la historia de Estados Unidos.
Según información del New York Times, los tribunales federales han determinado que la administración Trump ha estado ignorando interpretaciones legales establecidas que exigen la liberación de muchas personas bajo custodia migratoria si pagan una fianza. Esta oleada de casos ha dominado los expedientes judiciales en algunos distritos, abrumando a los abogados del gobierno que deben defender las detenciones.
Jessie Calmes, abogada de inmigración en Atlanta, declaró al New York Times que ha presentado al menos 40 peticiones de habeas corpus desde noviembre, todas las cuales han sido concedidas. Estas peticiones judiciales obligan al gobierno a justificar la detención de una persona bajo custodia.
En un desafío legal de amplio alcance a las políticas de inmigración de Trump, una coalición de organizaciones de derechos civiles presentó dos mociones de juicio sumario ante el Tribunal de Distrito de EE.UU. para el Distrito Norte de California, buscando anular y bloquear algunas de las políticas más extremas de la administración a escala nacional, según informa la Unión Americana de Libertades Civiles (ACLU) de California del Norte.
Las mociones buscan anular la exención del límite de 12 horas para la detención en celdas temporales por parte del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), así como las políticas de arresto en tribunales del ICE y la Oficina Ejecutiva de Revisión de Inmigración (EOIR), que tienen como objetivo a inmigrantes en los tribunales de inmigración.
El 24 de diciembre de 2025, el juez Casey Pitts emitió un fallo suspendiendo durante la duración de la demanda las políticas de arresto en tribunales del ICE y EOIR en el Área de Responsabilidad de San Francisco del ICE, que incluye el norte y centro de California, basándose en la conclusión de que las políticas probablemente violan la Ley de Procedimiento Administrativo.
"Las políticas arbitrarias de la administración Trump son un ataque al debido proceso. Transformar los tribunales de inmigración en sitios de arresto destruye el derecho de acceso a la justicia, mientras que prolongar la detención en celdas estériles viola la promesa fundamental de la Quinta Enmienda contra el castigo sin juicio", declaró Nisha Kashyap, Directora de Programa del Comité de Abogados por los Derechos Civiles del Área de la Bahía de San Francisco.
Desde que asumió el cargo en 2025, Trump ha tomado medidas significativas para reformular la política y aplicación de inmigración. Su administración ha llevado a cabo vuelos de deportación, a veces a terceros países donde los migrantes no tienen vínculos existentes; ha intensificado las redadas de inmigración a nivel nacional; y ha otorgado poderes ampliados o nuevos a varios funcionarios federales, estatales y locales para hacer cumplir las leyes de inmigración domésticas, según el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR).
Sin embargo, el enfoque de "todo el gobierno" de la administración ha generado preocupaciones. En enero de 2026, la ofensiva de aplicación de la ley alcanzó una nueva fase controvertida después de que agentes federales mataran a tiros a dos ciudadanos estadounidenses, Renee Good y Alex Pretti, en incidentes separados en Minneapolis. Los tiroteos desencadenaron protestas generalizadas y críticas de miembros de ambos partidos políticos, lo que llevó a algunos legisladores republicanos a pedir una investigación sobre las tácticas federales de aplicación de la ley de inmigración.
Expertos legales como Nayna Gupta, directora de políticas del Consejo Americano de Inmigración, advierten que los recientes esfuerzos de Trump para reformular la política de inmigración de EE.UU. están "empujando los límites" de los poderes presidenciales. Invocar leyes centenarias como la Ley de Enemigos Extranjeros de 1798, dijo, es "una forma para que el presidente flexione su autoridad, y la autoridad de la Casa Blanca, sobre la Constitución y las otras ramas del gobierno".
En mayo de 2025, el Asesor de Seguridad Nacional Stephen Miller confirmó que la administración ha establecido una cuota diaria de arresto de tres mil inmigrantes indocumentados, aunque el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) posteriormente negó la existencia de tal cuota. Casi 69.000 personas estaban bajo detención del ICE a principios de enero de 2026, según la agencia.
Las autoridades de inmigración han dirigido sus operaciones a lugares de trabajo, granjas, campus universitarios y hogares privados. Una redada de alto perfil ocurrió en septiembre, cuando casi 500 trabajadores, la mayoría de nacionalidad surcoreana, fueron detenidos en una planta de vehículos eléctricos de Hyundai en Savannah, Georgia. La redada provocó protestas de sindicatos y sacudió la alianza entre EE.UU. y Corea del Sur.
En julio de 2025, Trump firmó la Ley One Big Beautiful Bill Act (OBBBA), una ley de reconciliación integral que proporciona aproximadamente 170 mil millones de dólares para la aplicación de la ley de inmigración y seguridad fronteriza durante los próximos cuatro años. Esto incluye 45 mil millones de dólares para que el ICE amplíe su capacidad de detención, aproximadamente 30 mil millones de dólares para que el ICE contrate nuevos agentes —con el objetivo de contratar diez mil oficiales más para finales de 2025— y más de 46 mil millones de dólares para la construcción del muro fronterizo.
La ley también limita el número de jueces de inmigración a ochocientos, a pesar de la creciente necesidad y un atraso creciente que se situaba en casi 3,8 millones de casos en junio de 2025, según datos citados por el CFR.
"Todo esto podría realmente resultar en que el sistema [de inmigración] mismo crezca a una escala completamente diferente", dijo Kathleen Bush-Joseph, abogada y analista de políticas del Instituto de Política Migratoria.
Los críticos argumentan que la ley solo enfatiza el enfoque singular de la administración en la aplicación sobre la reforma. "En ninguna parte ha hablado esta administración sobre cómo van a arreglar el sistema de inmigración", señaló Jason Houser, ex jefe de gabinete del ICE bajo Biden.