

La administración de Trump anunció el congelamiento de 10.000 millones de dólares en fondos federales para programas de cuidado infantil y servicios sociales en California, Colorado, Illinois, Minnesota y Nueva York, alegando supuestas irregularidades financieras sin presentar evidencia formal.
El Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS) de Estados Unidos anunció el martes la suspensión de fondos federales para programas de cuidado infantil en cinco estados gobernados por demócratas, generando una fuerte controversia política. Según el vocero Andrew Nixon, la medida busca "garantizar que los recursos de los contribuyentes se utilicen para propósitos legítimos".
Los fondos congelados incluyen 2.400 millones de dólares del Fondo de Desarrollo de Cuidado Infantil, 7.350 millones de dólares del programa de Asistencia Temporal para Familias Necesitadas y 869 millones de dólares de Subvenciones de Servicios Sociales.
El anuncio surge después de investigaciones sobre presuntos fraudes en centros de cuidado infantil en Minnesota, donde las autoridades federales estiman que hasta el 50% de los 18.000 millones de dólares pagados desde 2018 podrían ser fraudulentos. Un video de un youtuber de derecha, Nick Shirley, que muestra dificultades para ingresar a guarderías administradas por residentes somalíes en Minneapolis, fue citado como evidencia.
Los gobernadores demócratas de los estados afectados rechazaron enérgicamente la decisión. Gavin Newsom de California calificó las acusaciones de Trump como las de un "mentiroso delirante", mientras que Kathy Hochul de Nueva York denunció un "ataque frontal" contra los niños.
Trump justificó la medida en su plataforma Truth Social, acusando a los estados demócratas de ser "cómplices de fraudes masivos". Sin embargo, ni el HHS ni la administración han presentado pruebas concretas de irregularidades generalizadas en los cinco estados.
La medida podría afectar significativamente a familias de bajos recursos que dependen de estos programas, especialmente en medio de una crisis de asequibilidad. Organizaciones de defensa de jóvenes, como Young Invincibles, criticaron la decisión, calificándola de "ataque ideológico" que utiliza a millones de familias como "peones en un juego político".
El gobernador de Minnesota, Tim Walz, anunció que no buscará la reelección en medio del escándalo, reconociendo la complejidad de la situación. Walz argumentó que su estado ha trabajado durante años para combatir el fraude, pero que la estrategia de Trump busca desfinanciar programas que ayudan a la población.
Los estados afectados han manifestado que no han recibido notificación oficial y están preparados para impugnar la decisión legalmente si se confirma. La medida se suma a una serie de tensiones políticas entre la administración de Trump y los estados gobernados por demócratas.
Mientras tanto, la incertidumbre persiste sobre el impacto real de esta decisión y si se presentarán evidencias concretas de las supuestas irregularidades en los programas de cuidado infantil.