Una investigación revela que desde mayo de 2024, cuando Turquía decretó un embargo total al comercio con Israel, al menos 58 millones de barriles de crudo azerbaiyano han llegado a puertos israelíes desde la terminal turca de Ceyhan, según datos de la organización Data Desk. Los petroleros, operados principalmente por navieras griegas, apagan sistemáticamente sus sistemas de identificación durante la travesía y declaran destinos falsos para ocultar que abastecen las refinerías que suministran combustible al ejército israelí.