Las fuerzas armadas de Ucrania han intensificado una campaña de ataques con drones y misiles que ha bloqueado las rutas terrestres, marítimas y aéreas hacia Crimea, dejando la península anexionada por Rusia en 2014 sin suministro de combustible y obligando a las autoridades rusas a imponer racionamiento estricto. La ofensiva, que utiliza drones equipados con inteligencia artificial y misiles de largo alcance, ha reducido el tráfico de mercancías en la autovía R-280 de 3.800 a 1.100 vehículos diarios, según el comandante de fuerzas de drones ucranio Robert Brovdi.