La Unión Europea ha cortado la financiación pública para proyectos de energía limpia que utilicen cierta tecnología solar china, citando preocupaciones crecientes sobre la seguridad de la red eléctrica del bloque de 27 países. La restricción, vigente desde principios de abril de 2026, afecta específicamente a inversores solares fabricados en China, Rusia, Irán y Corea del Norte, según anunciaron funcionarios europeos el lunes 4 de mayo.