La Unión Europea adoptó cuatro paquetes de sanciones contra Rusia durante 2025, expandiendo significativamente las medidas restrictivas en sectores energéticos, financieros y de transporte marítimo, según un análisis de la firma legal Kromann Reumert. Las nuevas restricciones incluyen prohibiciones progresivas sobre aluminio primario ruso, productos derivados del petróleo y gas natural licuado, además de controles más estrictos sobre la denominada 'flota sombra' utilizada para eludir las sanciones.