La Comisión Europea presentó un paquete de medidas denominado AccelerateEU para ayudar a los estados miembros a gestionar las presiones energéticas actuales derivadas de la guerra con Irán, advirtiendo que los efectos de la crisis se sentirán durante años incluso si se alcanza una solución diplomática con Estados Unidos. El bloque ha gastado 24.000 millones de euros adicionales en importaciones energéticas desde el inicio del conflicto debido al aumento de precios, según informó la Comisión.
La Comisión Europea anunció un conjunto de medidas de emergencia para enfrentar la crisis energética provocada por la guerra con Irán, en un contexto donde los aumentos de precios y la escasez de combustibles continúan representando riesgos para el bloque europeo.
El paquete AccelerateEU, presentado por el brazo ejecutivo de la Unión Europea, busca fortalecer la resiliencia del sistema energético europeo, que según la Comisión se ha mantenido resistente a pesar de los choques del mercado global, pero enfrenta presiones significativas.
"Esto debe ser una llamada de atención y un punto de inflexión", declaró el comisario de Energía de la UE, Dan Jorgensen, en una conferencia de prensa en Bruselas, instando a Europa a acelerar su transición para alejarse de los combustibles fósiles.
Jorgensen advirtió que incluso si se alcanza una solución diplomática al enfrentamiento entre Irán y Estados Unidos, los efectos de la crisis probablemente se sentirán durante años.
La Comisión señaló que los suministros diversificados de gas y petróleo, las reservas estratégicas y la capacidad ampliada de importación de gas natural licuado han ayudado hasta ahora a garantizar la seguridad del suministro. Sin embargo, propone un conjunto de acciones para fortalecer la resiliencia en todo el bloque.
Las medidas propuestas incluyen la reducción de la dependencia del petróleo y el gas mediante la disminución de impuestos sobre la electricidad, lo que podría incentivar la adopción de tecnologías como las bombas de calor. También contempla acelerar el cambio hacia energía limpia de producción local para reemplazar el petróleo, el gas y los combustibles fósiles para el transporte.
En cuanto a la gestión de compras, la Comisión propone coordinar el momento de las adquisiciones de gas para evitar aumentos de precios, así como posiblemente facilitar la liberación de reservas de petróleo.
El plan incluye además un programa de acción sobre fertilizantes para diversificar las fuentes de suministro y apoyar la producción nacional, junto con la flexibilización de las reglas de subsidios para petróleo y fertilizantes, permitiendo a los estados subsidiar hasta el 50% del aumento de precio desde que comenzó la guerra.
Una preocupación inmediata es la disponibilidad de combustible para aviones antes de la temporada de viajes de verano. La Unión Europea importa alrededor del 40% de su combustible para aviones, y aproximadamente la mitad de esas importaciones pasan por el Estrecho de Hormuz.
"La disponibilidad y capacidad operativa del sector de refinación de petróleo de Europa debe maximizarse para satisfacer la demanda actual, especialmente de combustible para aviones", indicó un documento de orientación de la Comisión enviado a las capitales de la UE.
La Comisión planea mapear los suministros de combustible para transporte, coordinar el abastecimiento alternativo de combustible para aviones y proponer medidas para mejorar la distribución en todo el bloque.
El comisario de Transporte y Turismo, Apostolos Tzitzikostas, minimizó el martes las preocupaciones sobre una posible escasez, afirmando que no había señales de cancelaciones masivas de vuelos en los próximos meses. Añadió que Bruselas está considerando aumentar las importaciones desde Estados Unidos y exigir a los estados miembros mantener reservas mínimas de combustible para aviones.
El impacto económico de la crisis es considerable. La Unión Europea ha gastado 24.000 millones de euros adicionales en importaciones de energía desde el inicio de la guerra con Irán debido al aumento de precios. "Estos costos más altos vienen sin recibir ni una sola molécula adicional de energía", señaló la Comisión.
La presentación de AccelerateEU representa un reconocimiento por parte de las autoridades europeas de que la crisis energética derivada del conflicto con Irán requiere una respuesta coordinada y de largo plazo, que va más allá de medidas de emergencia inmediatas y apunta hacia una transformación estructural del sistema energético del bloque.
Las medidas propuestas deberán ser implementadas por los estados miembros, quienes tendrán flexibilidad para adaptar las herramientas del paquete a sus circunstancias nacionales específicas, mientras la Comisión coordina los esfuerzos a nivel europeo para evitar competencia contraproducente entre países y maximizar la efectividad de las acciones conjuntas.