La Comisión Europea presentó un paquete de medidas denominado AccelerateEU para ayudar a los estados miembros a gestionar las presiones energéticas actuales derivadas de la guerra con Irán, advirtiendo que los efectos de la crisis se sentirán durante años incluso si se alcanza una solución diplomática con Estados Unidos. El bloque ha gastado 24.000 millones de euros adicionales en importaciones energéticas desde el inicio del conflicto debido al aumento de precios, según informó la Comisión.