Investigadores de la Universidad de Chicago y el Laboratorio Nacional Argonne han creado un dispositivo portátil que puede detectar sustancias perfluoroalquiladas y polifluoroalquiladas (PFAS) en agua a niveles de 250 partes por cuatrillón, equivalente a un grano de arena en una piscina olímpica, según informó la Escuela Pritzker de Ingeniería Molecular de la Universidad de Chicago. El avance, publicado en la revista Nature Water, llega mientras la Agencia de Protección Ambiental de Estados Unidos propone límites de 4 partes por billón para los PFAS más tóxicos en agua potable.