La Universidad Estatal Morgan y sus socios obtuvieron un contrato de 3,37 millones de dólares de la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados de Defensa de Estados Unidos (DARPA) para desarrollar sistemas de energía nuclear que podrían operar durante décadas sin reabastecimiento, convirtiendo la desintegración radiactiva directamente en electricidad, según anunció la institución.