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Unos 30.000 españoles atrapados en Oriente Próximo tras ataques de EE.UU. e Israel a Irán

Aproximadamente 30.000 ciudadanos españoles permanecen atrapados en Oriente Próximo desde el sábado, cuando Estados Unidos e Israel lanzaron ataques contra Irán en la denominada Operación Furia Épica, según informó el ministro de Exteriores español, José Manuel Albares. El cierre del espacio aéreo en varios países de la región ha dejado a miles de viajeros varados, mientras Irán responde con ofensivas de misiles y drones contra aliados estadounidenses en la zona. Los españoles afectados denuncian falta de atención por parte de las autoridades diplomáticas y describen una situación de caos y miedo.

INTERNACIONAL1 MAR 2026

El ministro de Asuntos Exteriores de España, José Manuel Albares, confirmó este domingo que unos 30.000 españoles se encuentran en Oriente Próximo y que "se encuentran bien" dentro de las circunstancias, según declaró en la Cadena Ser y en el Canal 24H. Albares explicó que ahora mismo es "imposible" evacuarles vía aérea y que ni España ni ningún país se plantean en estos momentos "otro tipo de operaciones", según informó El País.

La crisis comenzó el sábado cuando Estados Unidos e Israel atacaron Irán, desencadenando una respuesta del régimen iraní con ataques de misiles y drones contra países aliados de Estados Unidos en la región, incluyendo Emiratos Árabes Unidos, Catar, Baréin y Kuwait, según reportó RTVE. El cierre del espacio aéreo en varios países ha dejado cancelados todos los vuelos con salida y destino en la zona.

El ministro Albares se reunió este domingo con los 15 embajadores españoles en la región, a quienes trasladó su apoyo y agradeció su "profesionalidad", particularmente al embajador en Teherán, "que está trabajando en circunstancias muy difíciles", según RTVE. Albares destacó que en la capital de Irán se están produciendo bombardeos y que otros países del Golfo también sufren ataques. "En estos momentos no hay ningún español que se encuentre herido y, por supuesto, ningún fallecido", aseguró el ministro.

La situación de los españoles varía según el país. Algunas naciones mantienen su espacio aéreo abierto, como Arabia Saudí, Jordania y Omán, mientras que otras lo tienen cerrado, como Irán, Catar o Emiratos Árabes Unidos, explicó Albares a RTVE. Las instrucciones oficiales son permanecer atentos a las redes sociales del Ministerio, a las recomendaciones de las autoridades locales y a resguardo.

Elena y Marina de Toro, dos hermanas malagueñas de 29 y 32 años, estaban de vacaciones en Emiratos Árabes Unidos cuando estalló la crisis. Venían de Dubái y disfrutaban de una visita a Abu Dabi, de donde debía salir su avión a las 5.00 horas del domingo, según relató El País. Estaban visitando una mezquita en la capital emiratí cuando recibieron una alerta en sus teléfonos móviles, un mensaje en árabe e inglés enviado por el Ministerio de Exteriores que les decía que buscaran refugio ante un posible ataque con misiles.

"Empezaron a sonar alarmas y nos asustamos", recordaron las hermanas. Poco después cayeron las primeras bombas. Cerca de la mezquita había una base militar de Estados Unidos y podían ver la columna de humo, según El País. Pese a ello, el guía que las acompañaba les animó a continuar con el tour. "La gente local actuó totalmente normal pero los extranjeros estaban muy nerviosos", relató Marina. Ellas decidieron ir a recoger sus equipajes y poner rumbo al aeropuerto.

En el aeropuerto de Abu Dabi, fueron directas al mostrador de Qatar Airways, compañía con la que tenían contratados todos los vuelos, pero no había nadie. "Nos tuvieron horas de un lugar a otro del aeropuerto. Todo era un caos", señalaron a El País. Intentaron localizar a otros compatriotas poniendo un cartel con la palabra "Españoles", pero no dieron con ninguno y tampoco lograban hablar ni con la Embajada ni con la aerolínea. Pensaban quedarse en el aeropuerto a la espera de que se reanudaran los vuelos pero les evacuaron. "Creíamos que era un lugar seguro pero está claro que no lo era porque hoy hemos visto que también lo han bombardeado", explicaron.

Gracias a su agente de viajes, que desde Málaga las puso en contacto con otro grupo de españoles que también tenían previsto volver ese día desde Abu Dabi, encontraron un hotel. "No sabíamos a dónde ir y preguntamos a Chat GPT por lugares seguros. Nos dijo que lejos de zonas gubernamentales y de bases militares", precisaron a El País. Acabaron en un hotel céntrico, junto a los otros españoles que habían localizado. Les cuesta 470 euros la noche y, de momento, ya han reservado dos.

Con la Embajada no lograron contactar hasta la noche del sábado, cuando ya estaban en el hotel. Les dijeron que estaban colapsados porque había unos 16.000 españoles de toda la región intentando "registrarse", según El País. Les aconsejaron que estuvieran pendientes de las redes sociales del Ministerio de Exteriores. "Mirar redes sociales no nos tranquiliza mucho" porque hay fotografías, vídeos y todo tipo de información sobre los bombardeos, confesó Marina.

Ya el domingo, consiguieron hablar por teléfono con la Embajada en Abu Dabi. Pensaban acercarse físicamente pero les han desaconsejado salir a la calle. Lo mejor es quedarse en el hotel y esperar noticias. Con Qatar Airways tardaron 24 horas en contactar. "Hasta mañana no hay nada" y, si hay suerte, hacia el martes o el miércoles podrán volar de regreso a España, les comunicaron, según El País.

Cristina Cienfuegos, Rocío Pérez y Luna Maldonado vivieron una situación similar en Doha. Luna había estado en Sudáfrica, recaló en la capital qatarí para coger un avión que la llevara a España. Lo hizo pero, ya en el aire, les desviaron hacia Arabia Saudí y, finalmente, regresaron al aeropuerto de Doha. "Tuvimos que dar la vuelta en pleno vuelo y nadie nos explicó nada", narró a El País. La megafonía solo les informó del cierre del espacio aéreo. Se dio cuenta de lo que ocurría cuando desembarcó en el aeropuerto. "Era la selva, un caos", describió.

En ese mismo aeropuerto estaban Rocío, su marido y Cristina, que regresaban de unas vacaciones en Maldivas junto a otros españoles. También debían haber aterrizado en España el sábado. Tanto ellos como Luna pudieron hablar con personal de Qatar Airways, que operaba sus respectivos vuelos. "Fueron los que nos atendieron", afirmaron a El País. Repartieron agua, aunque hubo que esperar "horas" para "un vaso", y mantas porque "hacía muchísimo frío".

Desde la cristalera de la zona de embarque, donde estaban con la esperanza de poder volar pronto, Rocío y Cristina vieron "un avión militar que lanzó seis o siete misiles". "El suelo tembló", recordaron a El País. En ese momento, cada cual corrió a refugiarse y perdieron al resto del grupo con el que iban. Tras ello, "llegó un señor dando voces para anunciar que se evacuaba el aeropuerto. Y ahí sí empezó el ajetreo". En la salida había "cuatro microbuses de 20 plazas cada uno" para trasladar a los viajeros a hoteles. "Nosotras tardamos cinco horas en salir y tuvimos suerte porque fuimos de las más rápidas", ilustraron.

Los cuatro terminaron en el mismo hotel. Desde la ventana de la habitación donde estaban, Rocío, su marido y Cristina fueron testigos de otro bombardeo, que fue neutralizado por las fuerzas qataríes, según El País. "Cualquier ruido nos hace entrar en pánico. Alguien arrastra una silla y nos tiramos al suelo", apuntaron. Luna, que estaba sola en su habitación, comparte la sensación. Así las cosas, decidieron bajar a la recepción del hotel y esperar allí juntos el desenlace.

Los españoles varados critican duramente la respuesta de las autoridades diplomáticas. "Es un sálvese quien pueda", dijeron Elena y Marina a El País. Al igual que ellas, Cristina, Rocío y Luna critican que la Embajada española les ha "abandonado". Cuando les retrasaron el vuelo, llamaron por WhatsApp y les indicaron que usaran la línea telefónica. Tuvieron que activar su tarjeta SIM, con un coste de 4 euros por minuto. Y todo para decirles, "algo que es de cajón", que siguieran las recomendaciones de las autoridades locales, según relataron a El País.

Cuando les cancelaron los vuelos, enviaron un correo electrónico. Recibieron respuesta un día después con un "email automático" que no decía "absolutamente nada". "Todos los españoles hemos recibido el mismo", sostuvieron. Con los bombardeos, escribieron por WhatsApp. "Desde el mediodía hemos estado viendo y escuchando explosiones. Es verdad que los últimos han sido muy fuertes", les contestaron, adjuntando la misma instrucción: mantenerse atentos a las recomendaciones locales y a las redes sociales de Exteriores. "No es un mensaje tranquilizador cuando te estamos pidiendo ayuda", reprocharon a El País.

En contraste, destacan que en el aeropuerto de Doha hubo personal diplomático de Italia y Francia buscando nacionales y "preguntando también por alemanes". A ellos les manifestaron que no podían ayudarles porque debían ser las autoridades españolas. "No nos están protegiendo", recriminaron, según El País. "Estamos paralizados por el miedo", dijeron tres españolas desde Doha.

Sus familias también se han estado "moviendo" desde España para que regresen cuanto antes. A la madre de Cristina, de Oviedo, la ha llamado el presidente de Asturias, Adrián Barbón, que se ha interesado por su situación y les ha transmitido que intentaría comunicarse con Exteriores, según El País. Con Rocío y su marido han hablado subdelegados del Gobierno en Jaén y Córdoba. Pese a todo, siguen "muy nerviosos". Rocío, pendiente de sus dos hijos pequeños, que están en España con su familia y que el lunes tienen unas pruebas médicas. "No sé si los volveré a ver", dijo. "En estos momentos, nos centramos en el presente", añadió Luna.

Albares pidió a todos los españoles en la zona que se mantengan informados de la situación a través de las redes sociales y las páginas webs del Ministerio y de las correspondientes embajadas, así como que busquen los teléfonos de emergencia de cada una, que están "operativos", para poder tener "información puntual y actualizada", según RTVE. También, que sigan todas las recomendaciones según la zona.

El ministro participa este domingo a partir de las 17.00 horas en un Consejo de Asuntos Exteriores de la Unión Europea extraordinario. Respecto a la posición que defenderá España, Albares insistió, al igual que lo hizo el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, que se trata de una acción militar "unilateral" por parte de Estados Unidos e Israel que "no tiene cobertura legal" ni está amparada por las resoluciones de Naciones Unidas, según RTVE.

Una actuación, advirtió, que solo lleva a la región a "una escalada" bélica, con "una incertidumbre y unas consecuencias absolutamente imprevisibles". El titular de Exteriores volvió a condenar "todas las violaciones de derechos humanos del régimen iraní" y se mostró a favor de todas las sanciones impuestas por la Unión Europea a Irán, incluidas a la Guardia Revolucionaria, según RTVE. También defendió el derecho a la libre expresión y a manifestarse de los iraníes, de quienes destacó su "valentía" dadas las dificultades para hacerlo.

Pero insistió en que "la violencia nunca trae paz y democracia, solo trae caos" y llamó a la "desescalada" del conflicto. "Esa es la posición que voy a trasladar esta tarde", zanjó, según RTVE. Preguntado por si Estados Unidos ha usado sus bases en España, la de Rota y la de Morón, para su operación en Irán, aseguró que estas bases "no se van a usar para nada que no esté incluido dentro del tratado ni fuera de las Naciones Unidas".

La situación en Oriente Próximo permanece volátil, con bombardeos continuos en Teherán y ataques en varios países del Golfo. Los españoles atrapados en la región enfrentan una espera incierta, con el espacio aéreo cerrado en varios países y sin fecha clara para su evacuación. Las autoridades españolas mantienen que están monitorizando la situación, aunque los afectados cuestionan la efectividad de la respuesta diplomática ante una crisis de esta magnitud.

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