Los residentes de Inglewood, California, viven a pasos del estadio SoFi donde se disputarán ocho partidos del Mundial de la FIFA 2026, pero los precios de las entradas —que alcanzan los 112.500 dólares por palco— y el temor a operativos del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) los mantienen alejados del torneo. La comunidad, compuesta en un 49% por hispanos de clase trabajadora, enfrenta además una creciente gentrificación y desalojos presuntamente injustificados desde la construcción del recinto en 2020, según activistas locales.