La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció el aumento del ingreso mínimo integral de los trabajadores a 240 dólares mensuales, el incremento más importante en años según el gobierno, en medio de un contexto inflacionario que alcanzó el 71,8% en los primeros tres meses de 2026. El salario base permanece congelado en 130 bolívares desde 2022, equivalente a 27 centavos de dólar, mientras los jubilados recibirán 70 dólares mensuales.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, anunció un aumento del ingreso mínimo integral de los trabajadores del país a 240 dólares mensuales, conformado por el salario base y bonificaciones, según informó desde una concentración en la autopista Gran Cacique Guaicaipuro de Caracas durante el cierre de la peregrinación nacional contra las sanciones de Estados Unidos.
"El ingreso mínimo integral alcanzará el equivalente a 240 dólares", indicó Rodríguez, según reportó RTVE. Sin embargo, la mandataria no precisó en cuánto quedará el salario mínimo mensual ni las bonificaciones pagadas para complementar el sueldo, que permanece congelado en 130 bolívares desde 2022, unos 27 centavos de dólar en la actualidad.
La presidenta encargada destacó que este aumento es el "más importante de los últimos años" e instó al sector privado a aplicarlo en aquellos casos donde sea "inferior" a esta cuantía. "No habíamos tenido un incremento que nos permitiera tener este nivel", añadió Rodríguez.
El anuncio se produce en medio del descontento de los gremios profesionales, que demandaban un ajuste de sus ingresos tras los recientes acuerdos con Estados Unidos, según RTVE. Rodríguez aseguró que estos aumentos son producto de los ingresos petroleros tras los acuerdos con Estados Unidos, un consenso alcanzado con sindicalistas chavistas y opositores, según sus declaraciones.
**Situación de los jubilados**
Sobre la situación de los jubilados, Rodríguez aseveró que recibirán el equivalente a 70 dólares mensuales, pero no indicó si se trata de un bono o un aumento de ese ingreso. "No es suficiente, no es suficiente, no falta mucho y por eso pedí un plan de atención para nuestros abuelos y nuestras abuelas", apuntó la mandataria, según RTVE.
En este sentido, ordenó la formación de brigadas para la atención "casa por casa" de las necesidades de los mayores.
**Críticas a la falta de claridad**
La ONG Programa Venezolano de Educación Acción en Derechos Humanos (Provea) criticó la poca claridad oficial tras el anuncio. "Insistimos en que un genuino proceso de recuperación de la democracia y de respeto a los derechos ciudadanos solo será posible si se atiende con urgencia la enorme deuda social del Estado venezolano", señaló la organización en una publicación en X, según reportó RTVE.
Provea indicó que el "nuevo momento político", que incluye acuerdos energéticos y compromisos comerciales con Estados Unidos, parece "estar echando a un lado las necesidades de las grandes mayorías, para satisfacer las necesidades del tutelaje transnacional".
**Contexto inflacionario y política salarial**
Venezuela acumuló una inflación del 71,8% durante los primeros tres meses del año 2026, según cifras oficiales difundidas a inicios de abril por las autoridades, reportó RTVE. Este contexto inflacionario ha erosionado significativamente el poder adquisitivo de los trabajadores venezolanos.
Hace dos meses, el gobierno venezolano incrementó de 160 a 190 dólares una bonificación mensual que reciben los trabajadores públicos en bolívares a la tasa oficial del día y que no tiene incidencia en beneficios laborales, tras una venta de fueloil, un combustible derivado del petróleo, según RTVE.
En 2025, el entonces presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, anunció un alza del 23% del denominado "ingreso mínimo integral" —que pasó ese año de 130 a 160 dólares—, compuesto por bonos sin incidencia en el cálculo de beneficios laborales, y mantuvo congelado el salario mínimo en 130 bolívares al mes, según la misma fuente.
**Sistema de bonificaciones**
En los últimos años, el Ejecutivo ha centrado su política salarial en el pago de dos bonos para los trabajadores públicos: uno de 40 dólares de alimentación y otro de 150 dólares denominado "ingreso de guerra económica", ambos depositados en bolívares a la tasa oficial del día y sin incidencia en beneficios laborales, según RTVE.
El salario mínimo en Venezuela ha sido objeto de debate durante años debido a su bajo valor frente al costo de vida, según Summit Partnership. Desde marzo de 2022, el salario base se mantiene prácticamente congelado, lo que ha generado una brecha significativa entre ingresos y necesidades básicas.
Esta situación ha obligado a muchos trabajadores a depender de bonos adicionales otorgados por el gobierno, los cuales no forman parte del salario formal, según la misma fuente. Aunque estos bonos ayudan a aliviar parcialmente la carga económica, no inciden en beneficios laborales como prestaciones sociales o jubilaciones.
**Diálogo con la OIT**
Según Summit Partnership, el tema del aumento salarial en Venezuela ha ocupado titulares tras una reciente reunión entre el gobierno nacional y la Organización Internacional del Trabajo (OIT). Este encuentro ha generado expectativas en millones de trabajadores que esperan mejoras en sus ingresos frente a una economía marcada por inflación persistente y pérdida del poder adquisitivo.
La reunión se enmarca dentro de un proceso de diálogo social que busca reunir a distintos actores para discutir políticas laborales, según la misma fuente. Aunque no se anunciaron cifras concretas ni medidas inmediatas en ese encuentro, el hecho de que ambas partes se sienten a dialogar representa un paso relevante en un contexto donde las decisiones salariales han sido históricamente unilaterales.
Uno de los puntos clave del encuentro fue el fortalecimiento del llamado diálogo social tripartito, que promueve la participación conjunta de gobierno, empleadores y trabajadores, según Summit Partnership. La OIT ha insistido en que este mecanismo es esencial para lograr decisiones equilibradas y sostenibles.
Durante la reunión con la OIT, se abordaron varios temas fundamentales relacionados con el mundo laboral, entre ellos la revisión del salario mínimo, la recuperación del empleo formal, la protección de los derechos laborales y la reactivación de la negociación colectiva, según Summit Partnership.
**Desafíos económicos**
Aumentar el salario en Venezuela enfrenta múltiples desafíos, según Summit Partnership. Uno de los principales es la inflación: si los salarios aumentan sin un control adecuado de los precios, el beneficio puede diluirse rápidamente. Otro factor es la capacidad del sector privado para asumir mayores costos laborales, ya que muchas empresas operan en condiciones difíciles, por lo que un incremento significativo podría afectar su sostenibilidad.
Además, el gobierno debe equilibrar el gasto público, especialmente en un contexto donde los ingresos fiscales son limitados, según la misma fuente. Estados Unidos emitió recientemente una licencia para autorizar a sus empresas la explotación y comercialización de petróleo venezolano, según reportó RTVE, lo que podría explicar el origen de los recursos para financiar el aumento salarial anunciado.
**Implicaciones futuras**
El anuncio del aumento del ingreso mínimo integral a 240 dólares representa un incremento del 26% respecto a los 190 dólares que recibían los trabajadores públicos mediante bonificaciones. Sin embargo, la falta de claridad sobre la distribución entre salario base y bonificaciones genera incertidumbre sobre el impacto real en los beneficios laborales de los trabajadores.
Para los jubilados, el monto de 70 dólares mensuales, aunque representa una mejora, fue reconocido por la propia Rodríguez como insuficiente, lo que evidencia la magnitud de la crisis económica que enfrenta este sector de la población.
La efectividad de este aumento dependerá de la evolución de la inflación en los próximos meses y de la capacidad del gobierno para sostener estos niveles salariales con los ingresos petroleros derivados de los acuerdos con Estados Unidos. La participación de la OIT en el proceso de diálogo social podría contribuir a generar políticas laborales más sostenibles en el mediano plazo, aunque los resultados concretos de estas conversaciones aún están por verse.