To Lam, líder del Partido Comunista de Vietnam, asumió este mes como presidente del país tras una votación unánime en la Asamblea Nacional, rompiendo décadas de tradición política que evitaba concentrar demasiado poder en una sola persona. El movimiento acerca el sistema político vietnamita al modelo chino dominado por Xi Jinping, según analistas internacionales, mientras Hanoi adopta herramientas de vigilancia y control similares a las de Beijing.