El índice S&P 500 de Estados Unidos superó los 7.000 puntos y marcó máximos históricos este miércoles, confiando en una resolución cercana del conflicto con Irán, mientras el presidente Donald Trump anunció que las negociaciones podrían reanudarse en Pakistán en los próximos dos días. El optimismo contrasta con la cautela europea, donde los índices cerraron con caídas, y con la persistencia del bloqueo naval estadounidense en el estrecho de Ormuz que ha paralizado completamente el comercio marítimo iraní.
Los mercados financieros globales muestran una división marcada entre el optimismo estadounidense y la cautela europea ante el conflicto con Irán, mientras Wall Street alcanza niveles récord apostando por una resolución diplomática inminente.
El S&P 500 superó los 7.000 puntos este miércoles, marcando máximos históricos y extendiendo su racha ganadora por noveno día consecutivo, según datos de mercado. El índice MSCI All-Country World subió un 0,2%, mientras que una parte significativa de las bolsas mundiales cotizan por encima de los niveles previos al estallido de la guerra, según informó Cinco Días.
El presidente estadounidense Donald Trump declaró que las conversaciones con Irán podrían reanudarse en Pakistán en los próximos dos días, después del colapso de las negociaciones del fin de semana que llevó a Washington a imponer un bloqueo naval. Funcionarios pakistaníes e iraníes también confirmaron que las negociaciones podrían reiniciarse, según reportó Market Screener.
El bloqueo naval, implementado por el Comando Central de Estados Unidos (CENTCOM), involucra más de 15 buques de guerra estadounidenses desplegados para paralizar todo el tráfico marítimo desde y hacia puertos iraníes, según informó Revista Economía. El ejército estadounidense declaró que el bloqueo ha paralizado por completo el comercio económico marítimo de entrada y salida de Irán. Trump advirtió que cualquier embarcación iraní que intente vulnerar el bloqueo será eliminada de inmediato.
Según informes del New York Post citados por Revista Economía, funcionarios iraníes estarían estudiando abandonar el enriquecimiento de uranio como condición de Estados Unidos para cesar las hostilidades. Sin embargo, el fracaso de las negociaciones maratónicas en Islamabad, donde el vicepresidente JD Vance no logró un acuerdo ante la negativa iraní de renunciar a sus ambiciones nucleares, mantiene la tensión en niveles críticos.
La reacción europea fue notablemente más escéptica. Los índices del Viejo Continente finalizaron con caídas, con el Ibex español cediendo un 0,5% hasta los 18.185,8 puntos, según Cinco Días. Las caídas oscilaron entre el casi inapreciable 0,02% del Mib italiano y el 0,73% del Euro Stoxx 50. Los futuros paneuropeos bajaron un 0,1% y los futuros del DAX alemán cedieron un 0,1%, según Market Screener.
En España, viajes, renovables y defensa destacaron con alzas superiores al 2% para Amadeus, Solaria, Acciona Energía e Indra. La peor parte la llevaron Repsol, Fluidra, Ferrovial y ACS, con retrocesos superiores al 1,5%, según Cinco Días.
El mercado petrolero mostró estabilidad relativa. El barril de petróleo Brent, de referencia en Europa, se consolidó en los 95 dólares, lejos de los casi 120 dólares que llegó a marcar en los momentos más críticos del conflicto, según Cinco Días. El crudo Brent avanzó un 0,6% hasta los 95,33 dólares por barril, mientras que el WTI se situó en los 92 dólares, según datos de Market Screener y Revista Economía.
Austan Goolsbee de la Reserva Federal advirtió que si el precio del petróleo se mantiene en 90 dólares por barril de forma persistente, el efecto inflacionario comenzará a trasladarse a otros sectores de la economía, según Revista Economía. Aunque Goolsbee confía en la fortaleza del consumidor, no descarta un empeoramiento del sentimiento a corto plazo.
Los rendimientos de la deuda a largo plazo de los principales países europeos y de Estados Unidos se sitúan unos 0,5 puntos por encima de los niveles del 27 de febrero, fecha del estallido de la guerra, según Cinco Días. Las expectativas de inflación están disparadas, elevando el miedo a subidas de tipos de interés en la zona euro, mientras que las estimaciones de recortes en Estados Unidos se han congelado.
En Asia, el panorama fue más optimista. El índice más amplio de MSCI de acciones de Asia-Pacífico excluyendo Japón subió un 1,5%, según Market Screener. El Kospi coreano lideró los avances con un alza del 3%, acercándose a su récord anterior, mientras que las acciones taiwanesas subieron un 1,9%, marcando nuevos máximos históricos.
Josh Gilbert, analista de mercados de eToro, afirmó que "ha sido un periodo volátil para los inversores, y los mercados siguen poniendo a prueba su paciencia", agregando que "los inversores se han vuelto más resistentes en las últimas semanas y se están acostumbrando a desenvolverse en estos entornos en lugar de limitarse a reaccionar ante ellos", según declaraciones recogidas por Cinco Días.
Anna Wu, estratega de activos cruzados de Van Eck, señaló a Bloomberg que "los mercados están mostrando un mayor apetito por el riesgo a medida que se reanudan las conversaciones entre Estados Unidos e Irán", pero advirtió que "la sostenibilidad de este repunte impulsado por el apetito por el riesgo aún podría ponerse a prueba, dada la naturaleza volátil de las conversaciones de paz".
La temporada de resultados corporativos del primer trimestre en Estados Unidos ofreció un contrapunto de solidez. Goldman Sachs inauguró la temporada con cifras contundentes: ingresos de 17.230 millones de dólares y un beneficio por acción de 17,55 dólares, superando las estimaciones, según Revista Economía. Destacó el récord en su división de renta variable con 5.330 millones de dólares, un aumento del 27% interanual.
Las comisiones por banca de inversión repuntaron un promedio del 27% en los seis grandes bancos estadounidenses durante el primer trimestre, convirtiéndose en un motor clave de beneficios, según Market Screener. Los ingresos de la banca de inversión en todo el sector aumentaron un 14% hasta los 28.200 millones de dólares en el primer trimestre, según datos de Dealogic.
Jeremy Barnum, director financiero de JPMorgan, declaró a los analistas que "de cara al futuro, la planificación, el compromiso y las carteras de proyectos se mantienen saludables, pero, por supuesto, los acontecimientos en Oriente Próximo podrían tener un impacto en la ejecución y los plazos de las operaciones".
Los ingresos globales por fusiones y adquisiciones aumentaron un 19% en el primer trimestre hasta alcanzar la cifra récord de 11.300 millones de dólares, según datos de Dealogic, con Goldman Sachs a la cabeza, seguido de JPMorgan y Morgan Stanley. El valor de las operaciones anunciadas alcanzó los 1,38 billones de dólares, el segundo nivel más alto registrado en un primer trimestre.
David Solomon, consejero delegado de Goldman Sachs, afirmó que "el entorno para la actividad de banca de inversión sigue siendo increíblemente robusto, particularmente en lo que respecta al M&A". Solomon señaló que el conflicto en Oriente Próximo provocó una ligera ralentización en la actividad de salidas a bolsa, especialmente en marzo, pero añadió que la cartera de proyectos estaba "muy llena".
Goldman Sachs proyecta que el S&P 500 avanzará un 12% hasta los 7.600 puntos para fin de año, según Revista Economía. Morgan Stanley señala que la corrección del S&P 500 está cerca de concluir, destacando que el índice ha mantenido soportes clave y que los sólidos resultados corporativos, con crecimientos prospectivos del 20%, respaldan la compra en las caídas.
En el mercado de metales preciosos, el oro bajó ligeramente hasta situarse en unos 4.830 dólares la onza y la plata se mantuvo con cambios muy leves en el entorno de los 80 dólares, según Cinco Días. Las caídas desde el inicio de la guerra son llamativas, con respectivos descensos del 10% y del 20%. El dólar estadounidense se cambia a 1,18 unidades por euro, depreciándose un 3% frente a la moneda única desde inicios de abril.
En Europa, el Banco de Francia informó que el PIB subió un 0,3% en el primer trimestre, según Revista Economía. Boris Vujcic del Banco Central Europeo señaló que los precios de la energía sitúan a la eurozona cerca del escenario básico del banco.
Políticamente, Hungría vive un cambio histórico con la destitución de Viktor Orbán tras 16 años, tras la victoria del partido Tisza de Peter Magyar con el 69% de los mandatos, según Revista Economía. Este giro ha impulsado al forinto húngaro a máximos de tres años ante la perspectiva de una mejor relación con la Unión Europea.
En el Reino Unido, el primer ministro Starmer calificó de "daño económico incalculable" la conducta iraní en Ormuz y trabaja con el presidente Macron en una conferencia internacional para reabrir el estrecho, según Revista Economía. Arabia Saudí restauró la capacidad total de su oleoducto Este-Oeste a 7 millones de barriles diarios en un movimiento de estabilización.
Felipe Mendoza, analista de mercados de EBC Financial Group, señaló que "los mercados están operando bajo riesgo diplomático. La resiliencia de Wall Street frente al bloqueo de Ormuz indica que el mercado no cree en un conflicto prolongado, sino que apuesta por la capacidad negociadora de la administración estadounidense para forzar un acuerdo nuclear".
Mendoza advirtió que "el peligro reside en el factor inflacionario. Si el bloqueo se sigue extendiendo y el Brent consolida niveles superiores a los 100 dólares, la Reserva Federal se verá obligada a mantener tipos altos por más tiempo, lo que podría transformar la actual desaceleración inmobiliaria en una crisis de crédito más amplia".
La volatilidad, medida por el índice VIX, se mantiene por debajo de 20, una señal alentadora de estabilización que invitará al capital institucional a regresar a la renta variable de calidad, según el análisis de Mendoza.
Las próximas jornadas serán cruciales para determinar si la confianza de Wall Street en una resolución diplomática está justificada o si la persistencia del bloqueo naval y las tensiones geopolíticas terminarán por erosionar el optimismo actual de los mercados estadounidenses.