

El índice Nasdaq cayó 1,7% este viernes, arrastrado por la fuerte caída de las acciones de Broadcom y Oracle, en medio de una jornada que generó incertidumbre entre los inversores sobre el sector de inteligencia artificial.
Las bolsas de valores de Estados Unidos experimentaron este viernes una significativa caída, con el índice Nasdaq liderando los descensos tras un desplome en las acciones de empresas tecnológicas, especialmente en el sector de inteligencia artificial (IA).
Broadcom, una compañía de circuitos integrados, fue el principal lastre del mercado al caer 11,4%, a pesar de haber reportado ganancias trimestrales superiores a las proyectadas por los analistas. El director ejecutivo Hock Tan había destacado un crecimiento del 74% en los ingresos de semiconductores de IA, pero los inversionistas mostraron preocupación por las proyecciones financieras de la empresa.
Oracle complementó la tendencia negativa al desplomarse casi 11% el día anterior y continuar con una caída adicional del 4,5% este viernes, a pesar de también haber superado las expectativas de ganancias trimestrales.
Nvidia, considerada un símbolo del auge de la IA, experimentó una caída del 3,3%, contribuyendo a la volatilidad del mercado. Otros valores relacionados con inteligencia artificial como AMD, Palantir y Micron sufrieron pérdidas entre el 2% y el 7%.
El S&P 500 retrocedió 1,1% desde su máximo histórico, mientras que el promedio industrial Dow Jones descendió 245 puntos, equivalente a un 0,5%. Los expertos señalan que los inversores están mostrando cautela respecto a las inversiones en tecnología e inteligencia artificial.
Jed Ellerbroek, gestor de Argent Capital Management, comentó: "Hoy es un día en el que el valor supera al crecimiento. Los inversores están definitivamente nerviosos con todo lo relacionado con la IA; no son abiertamente pesimistas, pero sí se muestran cautelosos, nerviosos y vacilantes".
A pesar de la jornada negativa, algunos analistas como los de UBS mantienen un panorama optimista para lo que resta del mes, sugiriendo la posibilidad de un tradicional "rally de Papá Noel" en el mercado de valores.