Ciencia

Alphabet solicita permiso para liberar 32 millones de mosquitos estériles en Estados Unidos tras éxito en Australia

La división de ciencias de la vida de Alphabet, conocida como Verily, ha solicitado al gobierno federal estadounidense autorización para liberar hasta 32 millones de mosquitos machos estériles en California y Florida como parte de su iniciativa Debug. El plan se basa en resultados exitosos de ensayos realizados en Queensland, Australia, donde la liberación de mosquitos portadores de la bacteria wolbachia logró reducir las poblaciones de Aedes aegypti en un 95 por ciento en algunos casos, demostrando que esta estrategia de control biológico puede funcionar a escala masiva.

CIENCIA21 JUL 2026

La estrategia de Alphabet busca utilizar mosquitos machos estériles para combatir enfermedades transmitidas por insectos. Los mosquitos machos no pican ni transmiten enfermedades, por lo que la teoría es que al aparearse con hembras portadoras de virus, los huevos no eclosionarán y las poblaciones de mosquitos disminuirán. Según el plan presentado, Alphabet liberaría más de 16 millones de mosquitos cada año durante dos años consecutivos.

El fundamento científico de esta iniciativa proviene de investigaciones realizadas hace más de una década. Nigel Beebe, investigador que lideró un proyecto con la división de ciencias de la vida de Google en el norte de Queensland, explica que los resultados demostraron que la liberación de mosquitos machos especialmente criados puede suprimir dramáticamente las poblaciones de Aedes aegypti, la especie exótica invasora responsable de transmitir enfermedades mortales como dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla.

El proyecto australiano, conocido como "Debug Innisfail", comenzó en 2015 con colaboración entre instituciones australianas y estadounidenses. Antes de liberar un solo mosquito, el equipo de investigación pasó dos años realizando encuestas de campo e involucrando a las comunidades locales. Se reunieron con hogares, organizaciones comunitarias, líderes de pueblos originarios y consejos locales para discutir la tecnología y responder preguntas. El proyecto recibió aprobación regulatoria de múltiples autoridades.

Durante un período de liberación de 20 semanas en 2018, aproximadamente tres millones de mosquitos machos portadores de wolbachia fueron liberados en tres pueblos de tratamiento, mientras que pueblos de control donde no se liberaron mosquitos fueron monitoreados. La wolbachia es una bacteria que ocurre naturalmente en muchos insectos. Algunas cepas de wolbachia crean una forma de incompatibilidad reproductiva: si el apareamiento es incompatible, los embriones no se desarrollan y no se producen descendientes viables.

Los resultados fueron contundentes. Comparadas con los pueblos de control, las poblaciones de mosquitos en los pueblos donde fueron liberados comenzaron a declinar dentro de cuatro semanas. Los hallazgos, publicados en 2021, demostraron que las liberaciones de mosquitos machos incompatibles podían lograr una supresión fuerte. En dos pueblos de tratamiento, los efectos de supresión persistieron en el año siguiente. En un pueblo, el monitoreo detectó solo un puñado de Aedes aegypti 12 meses después, correspondiendo a aproximadamente 95 por ciento de supresión.

Verily desarrolló tecnologías personalizadas para el proyecto, incluyendo sistemas basados en aprendizaje automático capaces de separar mosquitos machos y hembras, crucial para asegurar que solo los machos fueran liberados. Las antenas grandes y frondosas de los mosquitos machos actúan como "súper radares" para buscar y encontrar a las últimas hembras.

La Verily eligió la Cassowary Coast en el norte de Queensland como laboratorio perfecto para un ensayo a gran escala. La región contenía pueblos con abundantes poblaciones de Aedes aegypti, mientras que las áreas agrícolas circundantes limitaban el movimiento entre comunidades. Igualmente importante fue el apoyo de residentes, gobiernos locales y líderes de pueblos originarios. Aedes aegypti probablemente llegó a Queensland a finales de los años 1800. Es distinta de los mosquitos nativos porque es altamente domesticada y se alimenta principalmente de humanos.

Los ensayos australianos proporcionan respuestas basadas en evidencia a muchas de las preocupaciones que ahora se plantean en Estados Unidos. Primero, los impactos ecológicos probablemente serán muy pequeños. Aedes aegypti es una especie invasora en Australia y muchos otros países. Porque vive exclusivamente alrededor de humanos y los pica, su eliminación de ambientes urbanos tiene consecuencias ecológicas mínimas.

Segundo, el enfoque puede funcionar a escala. Aunque los mosquitos adultos sobreviven solo algunos días, las liberaciones continuas de machos altamente competitivos pueden reducir sustancialmente las poblaciones en pueblos enteros.

Tercero, los beneficios pueden persistir después de que las liberaciones terminen. Esto es porque el resultado de supresión no necesariamente desaparece inmediatamente y puede extenderse a las estaciones posteriores. Sin embargo, eso no significa que la biología del mosquito pueda ignorarse. El éxito depende de factores como la ecología local, los patrones de movimiento de mosquitos y la participación comunitaria. La tecnología por sí sola no es suficiente.

La lección más importante de los ensayos es el valor de la colaboración. El proyecto reunió a investigadores de seis universidades y Verily. La combinación de experiencia científica con ingeniería a escala industrial aceleró el viaje desde el concepto de laboratorio hasta el ensayo de campo en el mundo real en un tiempo increíblemente corto.

Los investigadores aún trabajan hacia enfoques biológicos y mecánicos para separar eficientemente mosquitos machos, que tendrían mejor utilidad en países en desarrollo. A medida que Aedes aegypti expande su rango y los insecticidas no logran suprimirla, usar el mosquito contra sí mismo como herramienta de control biológico se volverá cada vez más importante.

Los ensayos de Queensland ayudaron a sentar las bases para programas ahora en marcha en Estados Unidos. El público estadounidense ha planteado preguntas sobre el plan, incluyendo si la liberación es segura, si funcionará a escala y qué sucederá después. Los resultados australianos sugieren que estas preocupaciones pueden abordarse con evidencia científica sólida, aunque el éxito en nuevas ubicaciones dependerá de factores locales específicos y participación comunitaria continua.

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21 jul 2026
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La estrategia de Alphabet busca utilizar mosquitos machos estériles para combatir enfermedades transmitidas por insectos. Los mosquitos machos no pican ni transmiten enfermedades, por lo que la teoría es que al aparearse con hembras portadoras de virus, los huevos no eclosionarán y las poblaciones de mosquitos disminuirán. Según el plan presentado, Alphabet liberaría más de 16 millones de mosquitos cada año durante dos años consecutivos.

El fundamento científico de esta iniciativa proviene de investigaciones realizadas hace más de una década. Nigel Beebe, investigador que lideró un proyecto con la división de ciencias de la vida de Google en el norte de Queensland, explica que los resultados demostraron que la liberación de mosquitos machos especialmente criados puede suprimir dramáticamente las poblaciones de Aedes aegypti, la especie exótica invasora responsable de transmitir enfermedades mortales como dengue, Zika, chikungunya y fiebre amarilla.

El proyecto australiano, conocido como "Debug Innisfail", comenzó en 2015 con colaboración entre instituciones australianas y estadounidenses. Antes de liberar un solo mosquito, el equipo de investigación pasó dos años realizando encuestas de campo e involucrando a las comunidades locales. Se reunieron con hogares, organizaciones comunitarias, líderes de pueblos originarios y consejos locales para discutir la tecnología y responder preguntas. El proyecto recibió aprobación regulatoria de múltiples autoridades.

Durante un período de liberación de 20 semanas en 2018, aproximadamente tres millones de mosquitos machos portadores de wolbachia fueron liberados en tres pueblos de tratamiento, mientras que pueblos de control donde no se liberaron mosquitos fueron monitoreados. La wolbachia es una bacteria que ocurre naturalmente en muchos insectos. Algunas cepas de wolbachia crean una forma de incompatibilidad reproductiva: si el apareamiento es incompatible, los embriones no se desarrollan y no se producen descendientes viables.

Los resultados fueron contundentes. Comparadas con los pueblos de control, las poblaciones de mosquitos en los pueblos donde fueron liberados comenzaron a declinar dentro de cuatro semanas. Los hallazgos, publicados en 2021, demostraron que las liberaciones de mosquitos machos incompatibles podían lograr una supresión fuerte. En dos pueblos de tratamiento, los efectos de supresión persistieron en el año siguiente. En un pueblo, el monitoreo detectó solo un puñado de Aedes aegypti 12 meses después, correspondiendo a aproximadamente 95 por ciento de supresión.

Verily desarrolló tecnologías personalizadas para el proyecto, incluyendo sistemas basados en aprendizaje automático capaces de separar mosquitos machos y hembras, crucial para asegurar que solo los machos fueran liberados. Las antenas grandes y frondosas de los mosquitos machos actúan como "súper radares" para buscar y encontrar a las últimas hembras.

La Verily eligió la Cassowary Coast en el norte de Queensland como laboratorio perfecto para un ensayo a gran escala. La región contenía pueblos con abundantes poblaciones de Aedes aegypti, mientras que las áreas agrícolas circundantes limitaban el movimiento entre comunidades. Igualmente importante fue el apoyo de residentes, gobiernos locales y líderes de pueblos originarios. Aedes aegypti probablemente llegó a Queensland a finales de los años 1800. Es distinta de los mosquitos nativos porque es altamente domesticada y se alimenta principalmente de humanos.

Los ensayos australianos proporcionan respuestas basadas en evidencia a muchas de las preocupaciones que ahora se plantean en Estados Unidos. Primero, los impactos ecológicos probablemente serán muy pequeños. Aedes aegypti es una especie invasora en Australia y muchos otros países. Porque vive exclusivamente alrededor de humanos y los pica, su eliminación de ambientes urbanos tiene consecuencias ecológicas mínimas.

Segundo, el enfoque puede funcionar a escala. Aunque los mosquitos adultos sobreviven solo algunos días, las liberaciones continuas de machos altamente competitivos pueden reducir sustancialmente las poblaciones en pueblos enteros.

Tercero, los beneficios pueden persistir después de que las liberaciones terminen. Esto es porque el resultado de supresión no necesariamente desaparece inmediatamente y puede extenderse a las estaciones posteriores. Sin embargo, eso no significa que la biología del mosquito pueda ignorarse. El éxito depende de factores como la ecología local, los patrones de movimiento de mosquitos y la participación comunitaria. La tecnología por sí sola no es suficiente.

La lección más importante de los ensayos es el valor de la colaboración. El proyecto reunió a investigadores de seis universidades y Verily. La combinación de experiencia científica con ingeniería a escala industrial aceleró el viaje desde el concepto de laboratorio hasta el ensayo de campo en el mundo real en un tiempo increíblemente corto.

Los investigadores aún trabajan hacia enfoques biológicos y mecánicos para separar eficientemente mosquitos machos, que tendrían mejor utilidad en países en desarrollo. A medida que Aedes aegypti expande su rango y los insecticidas no logran suprimirla, usar el mosquito contra sí mismo como herramienta de control biológico se volverá cada vez más importante.

Los ensayos de Queensland ayudaron a sentar las bases para programas ahora en marcha en Estados Unidos. El público estadounidense ha planteado preguntas sobre el plan, incluyendo si la liberación es segura, si funcionará a escala y qué sucederá después. Los resultados australianos sugieren que estas preocupaciones pueden abordarse con evidencia científica sólida, aunque el éxito en nuevas ubicaciones dependerá de factores locales específicos y participación comunitaria continua.

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