Los leones de las cavernas, ya extintos, se separaron evolutivamente de los leones modernos hace al menos 1,5 millones de años, mucho antes de lo que se pensaba, según reveló un estudio publicado este miércoles en la revista Cell por investigadores británicos y suecos. El análisis de 12 genomas antiguos del Panthera spelaea muestra que estos animales eran más grandes, solitarios y sin melena, adaptados a los fríos ecosistemas del Pleistoceno en el Hemisferio Norte.