Durante un proyecto rutinario de retención de agua en la campiña bávara de Wolkertshofen, Alemania, arqueólogos han descubierto una rara tumba romana monumental que, sorprendentemente, no contenía restos humanos ni ofrendas funerarias, sugiriendo que podría tratarse de un cenotafio simbólico construido para honrar a una persona enterrada en otro lugar.