

El regulador australiano eSafety ha abierto una investigación formal contra plataformas como Facebook, Instagram, TikTok, Snapchat y YouTube por posibles incumplimientos de la ley que prohíbe el acceso a redes sociales a menores de 16 años, en vigor desde el 10 de diciembre de 2025. Según un informe del organismo, cerca de siete de cada diez menores continúan utilizando estas plataformas pese a la normativa, que contempla multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (unos 29 millones de euros) para las empresas que no verifiquen adecuadamente la edad de sus usuarios.
Australia enfrenta dificultades significativas para hacer efectiva su pionera restricción al acceso de menores de 16 años a redes sociales, tres meses después de que la ley entrara en vigor. El regulador de seguridad en internet eSafety señala en un informe que un "porcentaje significativo" de menores sigue utilizando redes sociales pese a la normativa, según reportan El País y Xataka.
La ley, vigente desde el 10 de diciembre de 2025, obliga a las plataformas a verificar la edad de los usuarios bajo amenaza de multas de hasta 49,5 millones de dólares australianos (aproximadamente 29 millones de euros), según las fuentes consultadas. En las primeras semanas de aplicación, las plataformas eliminaron o bloquearon 4,7 millones de cuentas de menores, según el informe de eSafety.
Sin embargo, las cifras revelan que la medida no ha logrado su objetivo. Según el informe, cerca de siete de cada diez menores continúan en plataformas como Facebook, Instagram, Snapchat o TikTok, mientras que casi la mitad mantiene cuentas en YouTube. Aunque el porcentaje total de menores en redes se redujo del 49,7% al 31,3%, el regulador advierte de que muchos niños no han sido sometidos a verificaciones de edad, según El País.
El informe de eSafety detecta fallos estructurales en los sistemas de control implementados por las plataformas. Entre las deficiencias identificadas se encuentran la posibilidad de modificar la edad declarada, repetir intentos de verificación hasta superarlos, y registrarse con datos falsos, lo que facilita eludir la normativa, según las fuentes. Xataka añade que algunas plataformas invitan a perfiles a demostrar que cumplen el requisito de edad incluso después de haber indicado que no lo hacen, evidenciando incoherencias en la aplicación de los controles.
La principal responsable de eSafety, Julie Inman Grant, advirtió que el organismo está recabando pruebas para posibles acciones legales y subrayó que las plataformas deben demostrar que han adoptado medidas "razonables" para evitar que menores de 16 años tengan cuentas, según El País. Reuters, citado por Xataka, apunta que el regulador espera cerrar al menos parte de sus investigaciones a mediados de año.
Las dificultades para aplicar la norma no son nuevas. Cuando la ley entró en vigor, el propio Gobierno australiano admitió que su implementación no sería perfecta, según Xataka. ABC, citado por la misma fuente, reportó que algunos menores lograron esquivar los sistemas de verificación con trucos básicos, como alterar su apariencia en los controles faciales, y que padres y hermanos mayores podían ayudar a algunos niños a sortear las restricciones.
Meta, propietaria de Facebook, Instagram y Threads, empezó a cerrar cuentas de adolescentes en diciembre de 2025. La compañía afirmó que cualquier persona expulsada por error podría utilizar un documento de identidad oficial o enviar un vídeo selfie para demostrar su edad, según El País.
La motivación detrás de la ley australiana es la creciente preocupación por la salud mental de los menores. Los datos que maneja el gobierno australiano son contundentes: según un estudio encargado por Canberra, el 96% de los niños de entre 10 y 15 años usan redes sociales. De ellos, siete de cada diez han estado expuestos a contenidos y comportamientos dañinos, que van desde mensajes misóginos hasta vídeos violentos o que promuevan trastornos alimentarios o el suicidio, según El País. Esto se debe al "diseño [de las propias plataformas] que los incita a pasar más tiempo frente a las pantallas, a la vez que les ofrece contenido que puede perjudicar su salud y bienestar", según la misma fuente.
El caso australiano no es aislado. Indonesia, que acaba de aprobar una normativa similar, ha acusado a las grandes tecnológicas de falta de colaboración para aplicar la prohibición, según El País. El Gobierno indonesio ha urgido a compañías como Meta Platforms y Google a introducir cambios en sus sistemas para detectar y desactivar cuentas de menores de 16 años, al considerar que todavía no cumplen plenamente con la regulación. La ministra de Comunicación y Asuntos Digitales de Indonesia, Meutya Hafid, aseguró que las plataformas no habían informado de las medidas que adoptarían para aplicar la norma, y el Gobierno también ha emitido avisos a TikTok y Roblox por el mismo motivo, según la misma fuente.
Otros países están considerando medidas similares. España anunció en febrero de 2026 que el Gobierno quiere prohibir el acceso a redes sociales a los menores de 16 años dentro de un paquete más amplio de medidas sobre verificación de edad, trazabilidad del odio y responsabilidad de los directivos tecnológicos, según Xataka. Sin embargo, esa prohibición no ha entrado en vigor ni se está aplicando, según la misma fuente. También Francia y Reino Unido han anunciado que seguirán los pasos de Australia, según El País.
La experiencia australiana ofrece lecciones importantes para otros países que planean implementar restricciones similares. El caso demuestra que aprobar una ley es solo el primer paso, y que la implementación efectiva requiere sistemas de verificación robustos y la colaboración activa de las plataformas tecnológicas. La investigación en curso de eSafety determinará si las empresas han cumplido con sus obligaciones legales o si enfrentarán sanciones millonarias por no proteger adecuadamente a los menores de los riesgos asociados al uso de redes sociales.