Blue Origin, la compañía espacial de Jeff Bezos, informó que la explosión de su cohete New Glenn la semana pasada durante una prueba de encendido de motores en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral preservó los tanques de combustible y otros componentes críticos de la plataforma de lanzamiento, según anunció el director ejecutivo Dave Limp. La compañía aseguró que volverá a volar antes de fin de año, pese a que la explosión destruyó una torre de protección contra rayos y el transportador-erector utilizado para mover y elevar el cohete.