Blue Origin confirma que explosión de cohete New Glenn preservó tanques de combustible y componentes críticos de plataforma de lanzamiento
Blue Origin, la compañía espacial de Jeff Bezos, informó que la explosión de su cohete New Glenn la semana pasada durante una prueba de encendido de motores en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral preservó los tanques de combustible y otros componentes críticos de la plataforma de lanzamiento, según anunció el director ejecutivo Dave Limp. La compañía aseguró que volverá a volar antes de fin de año, pese a que la explosión destruyó una torre de protección contra rayos y el transportador-erector utilizado para mover y elevar el cohete.
La explosión del cohete New Glenn de Blue Origin, ocurrida durante una prueba de encendido de motores en la Estación de la Fuerza Espacial de Cabo Cañaveral, causó daños significativos pero preservó componentes esenciales de la plataforma de lanzamiento, según informó la compañía el martes.
El director ejecutivo Dave Limp confirmó que los tanques de metano, hidrógeno y oxígeno parecen estar en buenas condiciones, según declaró en una actualización en la red social X. El tanque de agua también permanece intacto y la torre de soporte que sigue en pie puede ser reparada en su lugar, agregó Limp. Un propulsor y otras partes del cohete almacenadas cerca tampoco sufrieron daños.
La explosión destruyó una torre de protección contra rayos y el transportador-erector utilizado para mover y elevar el cohete, generando ondas de choque que se sintieron a través del estado de Florida, según las fuentes.
"En general, esto fue un poco de buenas noticias", dijo Limp, quien añadió: "Volaremos de nuevo antes del final de este año". La causa de la explosión aún está bajo investigación.
El incidente representa un revés significativo para el programa Artemis de la NASA, del cual el cohete New Glenn es un componente crítico. Apenas dos días antes del accidente, la NASA otorgó a Blue Origin un contrato valorado en cientos de millones de dólares, eligiendo cohetes New Glenn para lanzar un par de vehículos exploradores a la Luna antes de la llegada de los primeros caminantes lunares del programa Artemis que los conducirán.
El cohete New Glenn también es necesario para lanzar el módulo de aterrizaje Blue Moon de la compañía, que será utilizado para llevar astronautas a la superficie lunar en los próximos años, según las fuentes.
La NASA apunta a 2028 como fecha más temprana para el primer alunizaje de astronautas desde la misión Apolo 17 en 1972. El administrador de la agencia espacial, Jared Isaacman, declaró vía X que la NASA hará "todo lo posible" para poner la plataforma de nuevo en acción lo antes posible "mientras permanecemos extremadamente enfocados en el progreso del módulo de aterrizaje".
La línea de cohetes reutilizables New Glenn de Blue Origin, nombrada en honor a John Glenn, el primer estadounidense en orbitar la Tierra, ha lanzado solamente tres veces hasta la fecha. El cohete no es tan grande como el Starship de SpaceX, que está realizando vuelos de prueba a los límites del espacio desde Texas, según las fuentes.
La NASA ha ordenado naves Starship, además de módulos de aterrizaje Blue Moon, para llevar astronautas del programa Artemis a la superficie lunar en los años venideros. La competencia entre Blue Origin y SpaceX representa un componente clave de la estrategia de la NASA para establecer una presencia sostenible en la Luna.
El incidente subraya los riesgos inherentes al desarrollo de tecnología espacial de nueva generación y la importancia de las pruebas exhaustivas antes de misiones tripuladas. La capacidad de Blue Origin para cumplir con su compromiso de volar nuevamente antes de fin de año será crucial para mantener el cronograma del programa Artemis y la confianza de la NASA en la compañía como socio comercial para la exploración lunar.





