Brote de ébola en República Democrática del Congo supera los 900 casos y se extiende a Uganda
Un brote de la enfermedad del virus del ébola causado por la cepa Bundibugyo ha superado los 900 casos sospechosos en la República Democrática del Congo, con más de 220 muertes reportadas, según la Organización Mundial de la Salud. El brote se ha extendido a Uganda, donde se confirmaron siete casos, dos de ellos trabajadores sanitarios en la capital Kampala. La OMS declaró el 16 de mayo de 2026 una emergencia de salud pública de importancia internacional, advirtiendo que la epidemia está superando la capacidad de respuesta.
La República Democrática del Congo enfrenta su decimoséptimo brote de ébola desde 1976, esta vez causado por el virus Bundibugyo, una cepa para la cual no existen vacunas ni tratamientos aprobados. Según el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus, más de 900 casos sospechosos han sido registrados en el país, con más de 220 muertes reportadas hasta el 26 de mayo de 2026.
El Ministerio de Salud Pública, Higiene y Bienestar Social de la República Democrática del Congo declaró oficialmente el brote el 15 de mayo de 2026, tras la confirmación de laboratorio del virus Bundibugyo en ocho muestras, según la OMS. Al 21 de mayo, se habían reportado 83 casos confirmados, incluyendo nueve muertes, con una tasa de letalidad del 11 por ciento, además de 746 casos sospechosos con 176 muertes.
La mayoría de los casos se concentran en la provincia oriental de Ituri, particularmente en las zonas sanitarias de Mongbwalu, Rwampara y Bunia, que representan el 96 por ciento de los casos sospechosos y el 79 por ciento de los casos confirmados, según la OMS. El brote también se ha extendido a las provincias de Kivu del Norte y Kivu del Sur.
"Nos enfrentamos a un brote extremadamente serio y difícil. Empeorará antes de mejorar", dijo Tedros durante una reunión en línea de la Unión Africana, según DW. "Estamos ampliando urgentemente las operaciones, pero en este momento, la epidemia nos está superando", añadió.
El director de la OMS indicó que viajaría a la República Democrática del Congo el martes, según DW. Tedros advirtió que "los países que limitan con la RDC están en riesgo especialmente alto y deben tomar medidas inmediatas".
Un retraso crítico de cuatro semanas entre el inicio de síntomas del presunto caso índice el 25 de abril de 2026 y la confirmación de laboratorio del brote el 14 de mayo de 2025 sugiere un bajo índice de sospecha clínica entre los proveedores de atención médica, según la OMS. Este retraso en la detección ha permitido que el virus se propague sin control durante semanas.
La respuesta al brote enfrenta múltiples obstáculos. El conflicto en curso en la provincia de Ituri restringe el movimiento de equipos de vigilancia, limita el despliegue de equipos de respuesta rápida y dificulta el transporte seguro de muestras de laboratorio, según la OMS. El rastreo de contactos es desafiante debido al acceso difícil y las poblaciones altamente móviles.
Al 21 de mayo, se habían identificado 1.603 contactos en la provincia de Ituri, pero la tasa de seguimiento era solo del 21 por ciento debido a la inseguridad y las restricciones de movimiento, según la OMS. Un contacto se convirtió en caso sospechoso.
La provincia de Ituri alberga 273.403 personas desplazadas, con un total de 1,9 millones de personas necesitadas según el Plan de Respuesta Humanitaria 2026 para la República Democrática del Congo, según la OMS. De enero a marzo de 2026, se registraron 32.600 nuevos desplazados y 30.200 retornados. La provincia registró 5.800 incidentes de protección y 11 incidentes contra actores humanitarios.
Cuatro trabajadores sanitarios han muerto hasta la fecha, según la OMS. La infección y muerte de cuatro trabajadores de salud en un lapso de cuatro días en el Hospital General de Referencia de Mongbwalu subraya violaciones críticas en los protocolos de prevención y control de infecciones.
Las instalaciones de salud han sido blanco de ataques violentos. El domingo por la noche, hombres jóvenes irrumpieron en el Hospital General de Mongbwalu que trataba pacientes de ébola, obligando al personal médico a evacuar a los pacientes mientras se escuchaban disparos en el área, según CBS News. Los atacantes exigieron que se les entregaran dos cuerpos de sus familiares, dijo el doctor Richard Lokudu, director médico del hospital.
El sábado, un grupo de residentes de Mongbwalu atacó una instalación establecida para casos sospechosos y confirmados de ébola por el grupo humanitario Médicos Sin Fronteras, según CBS News. Durante ese ataque, 18 personas con infecciones sospechosas de ébola abandonaron la instalación y ahora están desaparecidas. El jueves, otro centro de tratamiento en la localidad de Rwampara fue incendiado después de que se prohibiera a los familiares recuperar el cuerpo de un hombre local que se sospechaba había muerto de ébola.
Los cuerpos de quienes murieron de ébola pueden ser altamente contagiosos y provocar una mayor propagación cuando las personas los preparan para el entierro y se reúnen para los funerales, según CBS News. En respuesta al brote, las autoridades congoleñas han ordenado que el peligroso trabajo de enterrar a las víctimas sospechosas sea gestionado, siempre que sea posible, por las autoridades, lo que puede ser recibido con protestas de familiares y amigos. El viernes, el gobierno dijo que se prohibirían los velatorios fúnebres y las reuniones de más de 50 personas en el noreste del Congo en un esfuerzo por frenar la propagación del virus.
La Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja dijo el sábado que tres de sus voluntarios habían muerto por el brote en Mongbwalu, según CBS News. La agencia dijo que creía que los tres trabajadores sanitarios contrajeron el virus el 27 de marzo mientras manipulaban cadáveres como parte de una misión humanitaria no relacionada con el ébola. Si se confirma, esto retrasaría significativamente la línea de tiempo del brote.
Un ciudadano estadounidense que trabajaba en la República Democrática del Congo como cirujano también ha sido identificado como caso confirmado, según la OMS. Se cree que la exposición ocurrió durante un procedimiento médico el 11 de mayo. El inicio de los síntomas se reportó el 16 de mayo y la confirmación de laboratorio se recibió el 20 de mayo. El caso se encuentra actualmente en una unidad de aislamiento de alto nivel en Berlín, Alemania, recibiendo tratamiento.
La extensión a Uganda representa una preocupación regional significativa. El Ministerio de Salud de Uganda confirmó el 15 de mayo de 2026 un brote de la enfermedad del virus Bundibugyo tras la identificación de un caso importado desde la República Democrática del Congo, según la OMS.
Al 26 de mayo, Uganda ha reportado siete casos confirmados de ébola, según el Ministerio de Salud del país citado por DW. Los dos nuevos casos reportados el lunes son trabajadores sanitarios en una instalación privada en Kampala. "Ambos pacientes han sido admitidos en la unidad de tratamiento designada y ahora están recibiendo atención", dijo el ministerio en un comunicado, añadiendo que los equipos estaban rastreando a cualquier persona que hubiera tenido contacto con los dos individuos.
Los primeros casos de Uganda involucraron a dos ciudadanos congoleños que cruzaron la frontera, lo que llevó al país a suspender el transporte público hacia y desde su vecino la semana pasada, según DW. Tres infecciones más se confirmaron el sábado: un conductor ugandés, un trabajador sanitario y una mujer del Congo.
Al 18 de mayo, se habían identificado 127 contactos vinculados a ambos casos importados confirmados y estaban bajo seguimiento, según la OMS. Estos incluyen contactos domésticos cercanos y contactos hospitalarios donde los casos fueron hospitalizados. Se identificaron cuatro grupos de exposición transfronteriza activos en el distrito de Ntoroko que están bajo investigación.
El presidente ugandés Yoweri Museveni ha instado a los ugandeses a "dejar de darse la mano" para evitar que el virus se propague, según DW.
La enfermedad del virus Bundibugyo es una forma grave y a menudo mortal de la enfermedad del ébola causada por el virus Bundibugyo, una de las especies de Orthoebolavirus, según la OMS. Es una enfermedad zoonótica, con murciélagos frugívoros sospechosos de ser el reservorio natural. La infección humana ocurre a través del contacto cercano con la sangre o secreciones de vida silvestre infectada, como murciélagos o primates no humanos, y posteriormente se propaga de persona a persona a través del contacto directo con la sangre, secreciones, órganos u otros fluidos corporales de individuos infectados o superficies o artículos contaminados.
El período de incubación de la enfermedad del virus Bundibugyo oscila entre 2 y 21 días después de la exposición, según la OMS. Las personas generalmente no son infecciosas hasta que aparecen los síntomas. Los síntomas tempranos son inespecíficos, incluyendo fiebre, fatiga, dolor muscular, dolor de cabeza y dolor de garganta, lo que complica el diagnóstico clínico y puede retrasar la detección. Estos progresan a síntomas gastrointestinales, disfunción orgánica y, en algunos casos, manifestaciones hemorrágicas.
Las tasas de letalidad en los dos brotes anteriores de la enfermedad del virus Bundibugyo, reportados en Uganda y en la República Democrática del Congo en 2007 y 2012, han oscilado entre aproximadamente el 30 y el 50 por ciento, según la OMS. Los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades de Estados Unidos indican que los brotes anteriores han tenido tasas de mortalidad de aproximadamente 25 a 50 por ciento.
Actualmente no existe una vacuna aprobada por la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos ni tratamientos específicos para la infección por el virus Bundibugyo, según los CDC. La vacuna contra el ébola autorizada en Estados Unidos, ERVEBO, está indicada para prevenir la enfermedad del ébola debido a una especie diferente del virus del ébola (especie Orthoebolavirus zairense) solamente, y según estudios en animales, no se espera que esta vacuna proteja contra el virus Bundibugyo u otros orthoebolavirus.
Científicos de la Universidad de Oxford están trabajando en una vacuna que podría comenzar ensayos clínicos en "dos a tres meses", dijo un portavoz de la OMS a BBC News la semana pasada, según CBS News.
El control depende de la identificación rápida de casos, aislamiento y atención, rastreo de contactos, entierros seguros y un fuerte compromiso comunitario, según la OMS. Con cuidados de apoyo intensos y reemplazo de fluidos, las tasas de mortalidad pueden reducirse, según los CDC.
La OMS ha declarado el brote una emergencia de salud pública de importancia internacional. El 16 de mayo de 2026, el director general de la OMS, después de haber consultado a los Estados Partes donde se sabe que el evento está ocurriendo actualmente, determinó que la enfermedad del ébola causada por el virus Bundibugyo en la República Democrática del Congo y Uganda constituye una emergencia de salud pública de importancia internacional, según lo definido en las disposiciones del Reglamento Sanitario Internacional.
El 22 de mayo de 2026, el Comité de Emergencia del Reglamento Sanitario Internacional emitió recomendaciones temporales para los Estados Partes, según la OMS. Para los países con detección documentada del virus Bundibugyo, las recomendaciones incluyen declarar la epidemia una emergencia de salud a nivel nacional o subnacional, activar mecanismos nacionales de gestión de emergencias sanitarias o de desastres, y establecer un centro de operaciones de emergencia.
Los CDC de Estados Unidos emitieron el 19 de mayo de 2026 un Aviso de Salud de la Red de Alerta de Salud para alertar a médicos, profesionales de salud pública y viajeros sobre el brote. Los CDC emitieron un Aviso de Salud para Viajeros de Nivel 1 para personas que viajan a Uganda y un Aviso de Salud para Viajeros de Nivel 3 para personas que viajan a la República Democrática del Congo el 15 de mayo de 2026. El riesgo de propagación a Estados Unidos se considera bajo en este momento, según los CDC. Al 18 de mayo, no se habían reportado casos sospechosos, probables o confirmados de ébola relacionados con este brote en Estados Unidos.
El Centro Europeo para la Prevención y el Control de Enfermedades actualizó su evaluación el 22 de mayo, indicando que aunque la información sigue siendo limitada, evalúa la probabilidad de infección para personas que viven en la Unión Europea y el Espacio Económico Europeo como muy baja, según ECDC. El centro continúa monitoreando la situación de cerca y actualizará su evaluación a medida que haya nueva información disponible.
El papel de Ituri como centro comercial y migratorio y su proximidad a Uganda y Sudán del Sur aumenta el riesgo de exportación regional, según la OMS. Ituri limita con Sudán del Sur y Uganda, con la zona sanitaria de Bunia a menos de 40 kilómetros de Uganda. Las necesidades humanitarias en el área son graves, con la provincia registrando 273.403 personas desplazadas.
La OMS evaluó el riesgo del brote de la enfermedad del virus Bundibugyo como muy alto a nivel nacional en la República Democrática del Congo, alto a nivel regional y bajo a nivel mundial.
Los equipos de respuesta de la OMS y socios están implementando medidas de salud pública, incluyendo coordinación a través del Sistema de Gestión de Incidentes, vigilancia de casos sospechosos y probables, rastreo de contactos, establecimiento de instalaciones de aislamiento y tratamiento, ampliación de la capacidad de laboratorio, movilización comunitaria y medidas de prevención y control de infecciones, según la OMS.
Más de 17 toneladas de suministros de emergencia fueron enviados a la República Democrática del Congo, incluyendo equipo de protección personal, suministros para fiebres hemorrágicas virales, tiendas de campaña, bolsas para cadáveres, materiales de prevención y control de infecciones, camillas, medicamentos y otros suministros para el manejo de casos, según la OMS.
El virus del ébola ha matado a más de 15.000 personas en África en los últimos 50 años, según DW. Este es el decimoséptimo brote de la enfermedad del ébola en la República Democrática del Congo desde 1976. El último brote de la enfermedad del ébola en el país fue declarado el 4 de septiembre de 2025, con un total de 64 casos, incluyendo 45 muertes, reportados desde seis áreas de salud en la Zona de Salud de Bulape, provincia de Kasai, según la OMS. El fin del brote se declaró el 1 de diciembre de 2025.


