

La campaña de China para internacionalizar el renminbi (RMB) está ganando impulso, con préstamos e inversiones en el extranjero denominados en RMB que ahora superan los 3,4 billones de yuanes (480.000 millones de dólares), cuadruplicándose en los últimos cinco años, según datos recientes. Este movimiento estratégico busca reducir la dependencia del dólar estadounidense y remodelar los flujos monetarios globales hacia un sistema más multipolar.
La expansión financiera de China señala un profundo cambio estratégico mientras Pekín busca reducir su dependencia del dólar estadounidense. Según datos de la Administración Estatal de Divisas de China, los activos de renta fija externos en manos de bancos chinos se han más que duplicado en la última década, alcanzando 1,5 billones de dólares. De este total, los activos denominados en RMB comprenden ahora casi 484.000 millones de dólares. Los préstamos y depósitos por sí solos han aumentado de 110.000 millones de dólares en 2020 a 360.000 millones de dólares a mediados de 2025.
El Banco de Pagos Internacionales (BIS) refuerza esta trayectoria, informando que los préstamos en RMB a naciones en desarrollo aumentaron en 373.000 millones de dólares en solo cuatro años, con 2022 marcando un giro decisivo alejándose del crédito denominado en dólares y euros.
**Catalizador geopolítico**
Esta tendencia no es puramente económica. Las sanciones de Estados Unidos y la Unión Europea, incluidas las recientes medidas europeas contra bancos chinos por ayudar a Rusia, han aumentado la urgencia de Pekín para reducir riesgos del sistema basado en el dólar. Al promover liquidaciones en RMB, China garantiza que mantiene autonomía comercial en escenarios geopolíticamente tensos.
"Desde la perspectiva de China, [la liquidación en renminbi] es importante porque demuestra que, pase lo que pase, todavía puede comerciar", señaló Adam Wolfe de Absolute Strategy Research.
**Aumento del RMB en la financiación comercial**
La prominencia de la moneda en la financiación del comercio global también está creciendo. Los datos de SWIFT revelan que la participación del RMB en este espacio se ha cuadruplicado hasta el 7,6% en tres años, convirtiéndola en la segunda moneda más utilizada en la financiación comercial a nivel mundial, justo detrás del dólar estadounidense.
Gran parte de este crecimiento está vinculado a préstamos estratégicos e inversiones en infraestructura. Países como Kenia, Angola y Etiopía han reestructurado antiguas deudas en dólares a RMB. Simultáneamente, emisores de bonos soberanos como Indonesia, Eslovenia y Kazajistán están adoptando deuda denominada en RMB. En agosto, el banco de desarrollo de Kazajistán emitió un bono offshore de 2.000 millones de RMB con un rendimiento del 3,3%.
**Infraestructura y sistemas de pago: un nuevo ecosistema**
China ha construido metódicamente una infraestructura offshore de RMB para apoyar sus ambiciones monetarias:
- Los bancos de compensación offshore de RMB ahora abarcan múltiples continentes
- Una red de líneas de swap de divisas apoya el comercio bilateral
- El CIPS (Sistema de Pagos Interbancarios Transfronterizos) ahora procesa más de 40 billones de RMB por trimestre, reflejando un claro alejamiento de SWIFT hacia canales controlados por China
Estos sistemas garantizan que, incluso cuando el uso del RMB en SWIFT disminuye, las transacciones en RMB continúan aumentando, lo que indica que una infraestructura de pago paralela está firmemente establecida.
**Hong Kong como puerta de enlace financiera estratégica**
Los esfuerzos para mejorar la liquidez y accesibilidad del RMB se han centrado en Hong Kong. La ciudad está evolucionando hacia un centro de negociación de bonos y divisas en renminbi, respaldado por nuevas iniciativas:
- Las expansiones de Bond Connect ahora vinculan a los inversores continentales con los mercados de Hong Kong
- Los mercados de repos en RMB ahora están abiertos a inversores extranjeros, permitiéndoles usar activos en RMB como garantía
- Una nueva "hoja de ruta" regulatoria está impulsando la emisión de renta fija y la liquidez
Como señaló Paul Smith de Citi, el impulso detrás de estos programas refleja reformas anteriores del mercado de capitales como Stock Connect, y "acelerará el renminbi como moneda de financiación".
**Perspectivas: sin ambición de moneda de reserva, solo influencia**
A pesar de esta expansión, los analistas coinciden en que Pekín no tiene ambición de destronar al dólar estadounidense. En cambio, el objetivo es mayor autonomía, flexibilidad y aislamiento estratégico. Como explica Bert Hofman de la Universidad Nacional de Singapur, todas las piezas críticas para una rápida internacionalización ahora están "encajando".
Los controles de capital de China y la participación relativamente pequeña del RMB en las reservas oficiales (solo 2,1% a principios de 2025) siguen siendo obstáculos clave. Pero con reformas de infraestructura, nuevos instrumentos financieros y una estrategia de préstamos globales específica, China está posicionando al renminbi como una alternativa creíble en un mundo financiero más fragmentado y multipolar.
**El contexto de la desdolarización global**
El dólar ha sido la principal moneda de reserva mundial desde el final de la Segunda Guerra Mundial y es la moneda más utilizada para el comercio internacional. Según el Consejo de Relaciones Exteriores (CFR), actualmente representa el 59% de las reservas de divisas globales.
La alta demanda global de dólares permite a Estados Unidos pedir prestado dinero a un costo menor y utilizar la moneda como herramienta diplomática, pero eso conlleva inconvenientes. Las extensas sanciones estadounidenses han llevado a algunos países a realizar transacciones en otras monedas, generando temores de "desdolarización".
La posición del dólar como moneda de reserva mundial se consolidó tras la Segunda Guerra Mundial con la Conferencia de Bretton Woods de 1944, donde cuarenta y cuatro países acordaron la creación del FMI y el Banco Mundial. Sin embargo, en 1971, el presidente Richard Nixon suspendió la convertibilidad del dólar al oro, marcando el comienzo del fin del sistema de tipos de cambio de Bretton Woods.
La agresiva utilización de sanciones financieras por parte de Estados Unidos podría amenazar la hegemonía del dólar, según advierten algunos expertos, incluida la Secretaria del Tesoro de EE.UU., Janet Yellen. Tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, un número creciente de países, incluidos socios estadounidenses como India, han explorado formas de continuar comerciando con Rusia que no involucren al dólar.
Los economistas señalan que es poco probable que el dólar sea superado como la principal moneda de reserva mundial en un futuro próximo. Lo más probable, dicen, es un futuro en el que lentamente llegue a compartir influencia con otras monedas, aunque esta tendencia podría acelerarse por el uso agresivo de sanciones estadounidenses y la creciente inestabilidad financiera de EE.UU.
Si el dólar perdiera su estatus de reserva, Estados Unidos sentiría graves repercusiones económicas y políticas. Sin la dominancia del dólar, el país perdería la capacidad de pedir prestado rápida y económicamente, lo que potencialmente dañaría su capacidad para financiar políticas industriales o programas de bienestar social. La desdolarización también reescribiría las reglas del sistema financiero global que, bajo el liderazgo del dólar, se guía por valores estadounidenses.