China se ha convertido en uno de los cinco únicos países del mundo capaces de dominar de forma independiente la cadena tecnológica completa para la fabricación de álabes de turbina monocristalinos, componentes críticos de los motores aeronáuticos, según informó el Grupo de Medios de China este martes. Los otros cuatro países con esta capacidad son Estados Unidos, Reino Unido, Rusia y Francia.