Científicos descubren el mecanismo clave del asma alérgica y abren camino a nuevos tratamientos
Investigadores de institutos chinos de la Academia de Ciencias han identificado un mecanismo fundamental en el asma alérgica: el hierro liberado en las vías respiratorias cuando entran en contacto con alérgenos comunes como el polen y los ácaros del polvo. Este descubrimiento, realizado en modelos de ratón, revela una ruta de inflamación previamente desconocida que podría afectar al 60% de los 28 millones de estadounidenses con esta enfermedad respiratoria crónica, abriendo la puerta a tratamientos completamente nuevos basados en el control del hierro o el bloqueo de esta vía de señalización.
El equipo de investigadores del Instituto de Bioquímica y Biología Celular de Shanghái y del Instituto de Materia Médica de Shanghái, ambos pertenecientes a la Academia de Ciencias de China, ha descubierto que cuando alérgenos comunes entran en contacto con los pulmones, las células de las vías respiratorias liberan hierro almacenado. Este "hierro libre" activa una proteína conocida como gasdermin D (GSDMD), que a su vez desencadena la liberación de la molécula de señalización inmunológica interleucina 33 (IL-33).
La IL-33 es liberada por las células epiteliales para alertar a las células inmunológicas sobre el sitio del daño, en este caso las vías respiratorias. Estudios previos de biopsias celulares han demostrado que las personas con asma crónica presentan niveles de actividad de IL-33 significativamente más altos que los individuos sin asma. Esencialmente, la IL-33 inicia la cadena de reacciones que conduce a la inflamación alérgica, la producción de mucosidad y el daño de las vías respiratorias.
Utilizando un modelo de ratón, los científicos encontraron que los alérgenos activaban un receptor en las células de las vías respiratorias, lo que las llevaba a liberar hierro almacenado. El hierro interactuaba con GSDMD, generando moléculas altamente reactivas que activaban la proteína, alertando a su vez a IL-33 sobre un problema. Este proceso dirigido por el hierro también evita las vías inmunológicas que durante mucho tiempo se pensaba que eran responsables de la reacción alérgica.
Cuando los científicos suprimieron la cantidad de hierro disponible en las células utilizando un fármaco quelante de hierro, lograron reducir significativamente la irritación de las vías respiratorias y disminuir los niveles de células inmunológicas inflamatorias y mucosidad. Por el contrario, añadir hierro adicional tuvo el efecto opuesto, intensificando la inflamación y los síntomas físicos del asma alérgica.
Este hallazgo abre la puerta al desarrollo de formas de controlar la cantidad de hierro disponible o bloquear esta vía de señalización recientemente identificada para tratar el asma alérgica y otras enfermedades alérgicas. Según los investigadores, "bloquear cualquier paso de esta vía hierro-GSDMD, mediante quelación de hierro o ablación genética, aboliría la secreción de IL-33, prevendría la activación de células linfoides innatas del grupo 2 (ILC2) y mitigaría la inflamación alérgica de las vías respiratorias y el daño tisular en ratones".
Sin embargo, existe una limitación clara: la investigación se encuentra en sus primeras etapas, y la vía ha sido identificada únicamente en ratones. Se necesitarán estudios adicionales para determinar si el hierro juega el mismo papel en las vías respiratorias de humanos con condiciones alérgicas crónicas.
Los investigadores señalan que sus "hallazgos revelan un mecanismo inconvencional, catalizado por hierro e independiente de proteasas para la activación de GSDMD, ofreciendo nuevos objetivos terapéuticos potenciales para enfermedades inflamatorias alérgicas". El estudio fue publicado en la revista Cell y ha sido verificado por Mike McRae.
Este descubrimiento representa un cambio de paradigma en la comprensión del asma alérgica, ya que identifica una ruta completamente diferente a la que los científicos han estado enfocándose durante décadas. Si los hallazgos se confirman en estudios con humanos, podrían revolucionar el tratamiento de millones de personas que sufren de asma alérgica en todo el mundo, ofreciendo opciones terapéuticas más efectivas y potencialmente curativas.





