Científicos observan por primera vez un evento masivo de expansión del fondo marino en el océano Índico
Ciencia

Científicos observan por primera vez un evento masivo de expansión del fondo marino en el océano Índico

Investigadores capturaron directamente un evento de expansión del fondo marino en el océano Índico en 2024, cuando una serie de terremotos añadieron más de noventa centímetros de nueva corteza oceánica en cuestión de días. El hallazgo, publicado en la revista Nature, representa la primera observación directa de este proceso geológico fundamental que ha permanecido esquivo durante décadas, gracias a un observatorio submarino que fue desplegado apenas dos meses antes del evento sísmico.

CIENCIA9 JUL 2026

El fondo oceánico de la Tierra se recicla constantemente a través de procesos tectónicos. En ciertos límites, las enormes placas de roca que conforman la corteza terrestre chocan entre sí o se superponen, empujando la corteza antigua hacia el interior del planeta. En otras zonas, estas placas se separan, permitiendo que el magma ascienda y cree nuevas extensiones de fondo marino. Sin embargo, este proceso es sutil y extraordinariamente difícil de capturar en acción.

Normalmente, el fondo marino solo añade unos pocos centímetros de nuevo terreno por año, a menos que sea impulsado por terremotos repentinos e impredecibles u otras interacciones a gran escala de las placas tectónicas. Durante décadas, los científicos han estudiado este fenómeno de manera indirecta, utilizando modelos y observaciones posteriores a los eventos sísmicos.

El equipo de investigadores liderado por Jean-Yves Royer, geofísico marino, había comenzado recientemente un experimento de tres años a lo largo de la dorsal que separa dos placas tectónicas del océano Índico cuando ocurrió el evento. El observatorio utilizado, denominado OHA-GEODAMS, estaba compuesto por 15 estaciones de monitoreo capaces de detectar ondas sonoras que viajaban a través del océano desde terremotos y otros cambios geofísicos en el fondo marino.

Por una afortunada coincidencia, el observatorio fue desplegado apenas dos meses antes del enjambre de terremotos de 2024. "Hemos tenido mucha suerte de tener todos estos instrumentos instalados cuando sucedió", explicó Royer en el estudio publicado el miércoles en Nature. "Pero también tenemos suerte porque estas grandes masas de lava se derramaron a uno o dos kilómetros de distancia de nuestros instrumentos, así que no perdimos ningún dato".

El movimiento de las placas tectónicas de la Tierra es ruidoso y genera vibraciones detectables. El observatorio registró no solo los retumbos de baja frecuencia de las rocas, sino también los detalles precisos del movimiento: parte de la dorsal se colapsó aproximadamente cuatro metros, y sus dos lados se separaron más de noventa centímetros. Esta separación resultó en la creación de nueva corteza oceánica en una escala que normalmente requeriría décadas de actividad geológica normal.

El evento de 2024 representa un salto cualitativo en la comprensión científica de la tectónica de placas. Mientras que los investigadores han podido estudiar los efectos de la expansión del fondo marino mediante técnicas de datación radiométrica y análisis de muestras de roca, nunca antes habían podido observar directamente el proceso en tiempo real con tal precisión instrumental.

Los datos recopilados por OHA-GEODAMS proporcionan información sin precedentes sobre cómo se produce la expansión del fondo marino a nivel de detalle. Las mediciones acústicas permitieron a los científicos rastrear no solo la magnitud del movimiento, sino también su velocidad y distribución espacial. Esta información es crucial para refinar los modelos de dinámica tectónica y mejorar la comprensión de cómo la Tierra recicla su propia corteza.

El hallazgo también tiene implicaciones para la comprensión de los terremotos submarinos y su potencial para generar tsunamis. Al entender mejor cómo se produce la expansión del fondo marino y cómo se libera la energía acumulada en las placas tectónicas, los científicos pueden mejorar sus modelos de predicción de riesgos sísmicos en regiones oceánicas.

La investigación subraya la importancia de mantener redes de monitoreo geofísico en zonas tectónicamente activas, incluso cuando la probabilidad de capturar un evento importante parece remota. El despliegue del observatorio OHA-GEODAMS fue parte de un programa científico de rutina, pero resultó ser el instrumento correcto en el lugar correcto en el momento exacto. Este tipo de preparación científica a largo plazo es lo que permite a los investigadores capturar fenómenos naturales que de otro modo permanecerían ocultos en las profundidades del océano.

SIGUE LEYENDO
MÁS DE CIENCIA
ColGlobal
Científicos observan por primera vez un evento masivo de expansión del fondo marino en el océano Índico
Ciencia

Científicos observan por primera vez un evento masivo de expansión del fondo marino en el océano Índico

Investigadores capturaron directamente un evento de expansión del fondo marino en el océano Índico en 2024, cuando una serie de terremotos añadieron más de noventa centímetros de nueva corteza oceánica en cuestión de días. El hallazgo, publicado en la revista Nature, representa la primera observación directa de este proceso geológico fundamental que ha permanecido esquivo durante décadas, gracias a un observatorio submarino que fue desplegado apenas dos meses antes del evento sísmico.

9 jul 2026
Tamaño de texto

El fondo oceánico de la Tierra se recicla constantemente a través de procesos tectónicos. En ciertos límites, las enormes placas de roca que conforman la corteza terrestre chocan entre sí o se superponen, empujando la corteza antigua hacia el interior del planeta. En otras zonas, estas placas se separan, permitiendo que el magma ascienda y cree nuevas extensiones de fondo marino. Sin embargo, este proceso es sutil y extraordinariamente difícil de capturar en acción.

Normalmente, el fondo marino solo añade unos pocos centímetros de nuevo terreno por año, a menos que sea impulsado por terremotos repentinos e impredecibles u otras interacciones a gran escala de las placas tectónicas. Durante décadas, los científicos han estudiado este fenómeno de manera indirecta, utilizando modelos y observaciones posteriores a los eventos sísmicos.

El equipo de investigadores liderado por Jean-Yves Royer, geofísico marino, había comenzado recientemente un experimento de tres años a lo largo de la dorsal que separa dos placas tectónicas del océano Índico cuando ocurrió el evento. El observatorio utilizado, denominado OHA-GEODAMS, estaba compuesto por 15 estaciones de monitoreo capaces de detectar ondas sonoras que viajaban a través del océano desde terremotos y otros cambios geofísicos en el fondo marino.

Por una afortunada coincidencia, el observatorio fue desplegado apenas dos meses antes del enjambre de terremotos de 2024. "Hemos tenido mucha suerte de tener todos estos instrumentos instalados cuando sucedió", explicó Royer en el estudio publicado el miércoles en Nature. "Pero también tenemos suerte porque estas grandes masas de lava se derramaron a uno o dos kilómetros de distancia de nuestros instrumentos, así que no perdimos ningún dato".

El movimiento de las placas tectónicas de la Tierra es ruidoso y genera vibraciones detectables. El observatorio registró no solo los retumbos de baja frecuencia de las rocas, sino también los detalles precisos del movimiento: parte de la dorsal se colapsó aproximadamente cuatro metros, y sus dos lados se separaron más de noventa centímetros. Esta separación resultó en la creación de nueva corteza oceánica en una escala que normalmente requeriría décadas de actividad geológica normal.

El evento de 2024 representa un salto cualitativo en la comprensión científica de la tectónica de placas. Mientras que los investigadores han podido estudiar los efectos de la expansión del fondo marino mediante técnicas de datación radiométrica y análisis de muestras de roca, nunca antes habían podido observar directamente el proceso en tiempo real con tal precisión instrumental.

Los datos recopilados por OHA-GEODAMS proporcionan información sin precedentes sobre cómo se produce la expansión del fondo marino a nivel de detalle. Las mediciones acústicas permitieron a los científicos rastrear no solo la magnitud del movimiento, sino también su velocidad y distribución espacial. Esta información es crucial para refinar los modelos de dinámica tectónica y mejorar la comprensión de cómo la Tierra recicla su propia corteza.

El hallazgo también tiene implicaciones para la comprensión de los terremotos submarinos y su potencial para generar tsunamis. Al entender mejor cómo se produce la expansión del fondo marino y cómo se libera la energía acumulada en las placas tectónicas, los científicos pueden mejorar sus modelos de predicción de riesgos sísmicos en regiones oceánicas.

La investigación subraya la importancia de mantener redes de monitoreo geofísico en zonas tectónicamente activas, incluso cuando la probabilidad de capturar un evento importante parece remota. El despliegue del observatorio OHA-GEODAMS fue parte de un programa científico de rutina, pero resultó ser el instrumento correcto en el lugar correcto en el momento exacto. Este tipo de preparación científica a largo plazo es lo que permite a los investigadores capturar fenómenos naturales que de otro modo permanecerían ocultos en las profundidades del océano.

FUENTES
SIGUE LEYENDO