Ciencia

Cohete de Blue Origin explota en Cabo Cañaveral y pone en riesgo el programa lunar de Estados Unidos

Un cohete New Glenn de Blue Origin, la empresa aeroespacial propiedad de Jeff Bezos, explotó durante una prueba de encendido estático en su plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral, Florida, a las 21:00 hora local del jueves (02:00 GMT del viernes), según confirmó la compañía. La explosión, que generó una colosal bola de fuego, representa el mayor accidente en la historia de Blue Origin y amenaza los planes de la NASA para establecer una base lunar, apenas tres días después de que la agencia espacial encargara a Bezos la misión Moon Base 1 prevista para este otoño.

CIENCIA29 MAY 2026

La explosión ocurrió durante una prueba de encendido estático de los motores del propulsor del New Glenn, un cohete reutilizable de 98 metros de altura diseñado para competir directamente con el Starship de Elon Musk en la carrera espacial privada, según informó Blue Origin en un comunicado publicado en redes sociales. "Se ha producido una anomalía durante la prueba de hoy de encendido estático", explicó la empresa, añadiendo que "se ha comprobado que todo el personal se encuentra a salvo". Jeff Bezos confirmó posteriormente en redes sociales que todos los empleados están localizados y seguros.

El incidente tuvo lugar en la plataforma de lanzamiento LC-36A de la Estación de la Fuerza Espacial de Estados Unidos en Cabo Cañaveral, uno de los principales centros para actividades espaciales estadounidenses. Según las primeras informaciones citadas por El País, la plataforma ha resultado severamente dañada, y actualmente es la única desde la que Blue Origin puede lanzar sus cohetes New Glenn. La Gestión de Emergencias del Condado de Brevard confirmó que no existe amenaza para el público, según reportó la BBC.

La Fuerza Espacial de Estados Unidos indicó que equipos de respuesta de emergencia se encuentran en el lugar y que funcionarios están trabajando con Blue Origin para evaluar los datos disponibles y determinar la causa exacta de la anomalía, según informó la BBC. La Administración Federal de Aviación (FAA) emitió un comunicado señalando que está al tanto del incidente, pero aclaró que "esta prueba no estaba dentro del alcance de las actividades con licencia de la FAA" y que no hubo impacto en el tráfico aéreo.

Bezos declaró que "es demasiado pronto para conocer la causa de lo ocurrido, pero ya se está trabajando en aras de averiguarlo", según recogió El País. "Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena", zanjó el magnate. La compañía deberá decidir ahora si resulta más práctico reparar la plataforma dañada o terminar la construcción de una segunda que actualmente está en marcha en la misma base, según El País.

El cohete New Glenn fue estrenado con éxito en enero de 2025, logrando salir al espacio y entrar en órbita alrededor de la Tierra, según El País. En su segundo vuelo, Blue Origin logró enviar con precisión hacia Marte dos sondas de la NASA. Sin embargo, el tercer ensayo en abril de 2026 terminó en decepción: un fallo en la etapa superior del New Glenn provocó que el satélite BlueBird 7, destinado a dar cobertura global de Internet a móviles, quedase insertado en una órbita incorrecta, según El País. La propietaria del satélite, la empresa AST SpaceMobile, tendrá que desorbitarlo, y la FAA abrió una investigación a Blue Origin por el fallo.

Las perspectivas habían mejorado recientemente para la empresa de Bezos, que anunció planes de reanudar los vuelos del New Glenn después de que la FAA cerrase la investigación por el fallo previo y le autorizase a continuar sus operaciones, según El País. Esta misma semana, la NASA había encargado a Blue Origin la misión Moon Base 1, con la que pretende iniciar su plan para construir una base lunar concebida como la primera colonia humana en otro mundo, según El País.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, señaló en la red social X que "los vuelos espaciales no perdonan" y que "es extraordinariamente difícil desarrollar nuevas lanzaderas con capacidad de llevar al espacio cargas muy pesadas", según El País. Isaacman se comprometió a colaborar con sus "socios" para "apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar las repercusiones a corto plazo en las misiones y volver a lanzar cohetes", según citó El País. La BBC también recogió declaraciones de Isaacman en las que afirmó: "Trabajaremos con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar los impactos de las misiones a corto plazo y volver a lanzar cohetes".

Isaacman anunció que informará sobre cómo la explosión afecta a los programas Artemis y Moon Base en cuanto esas conclusiones estén disponibles, según El País. El programa Artemis es la iniciativa de Estados Unidos para volver a pisar la Luna en 2028, antes de que lo logre China, según El País. La agencia espacial estadounidense todavía no ha aclarado cómo este revés va a afectar a los planes para establecer una colonia humana permanente en la Luna, según El País.

El incidente ocurre en un momento crítico para la carrera espacial privada estadounidense. Estados Unidos ha depositado todas sus ambiciones para pisar la Luna y colonizarla en dos cohetes privados, propiedad de Jeff Bezos y Elon Musk, y ninguno de ellos está listo para participar en la misión Artemis 3, prevista para 2027, según El País. Más aún, ni el New Glenn de Bezos ni el Starship de Musk pueden continuar ahora mismo con sus pruebas, pues la FAA tendrá que investigar sus últimos fallos antes de reotorgarles la licencia para volar, según El País.

El Starship de Elon Musk realizó la pasada semana su decimosegundo vuelo de prueba, en el que debutó la tercera generación del vehículo espacial humano más grande y potente jamás construido, según El País. Tras un exitoso despegue y salida al espacio, fallaron los motores de su parte inferior, el propulsor Super Heavy. El gigantesco componente acabó estrellándose y explotando sobre las aguas del golfo de México, en lugar de realizar un suave y controlado amerizaje como estaba previsto, según El País. La FAA anunció el lunes que ha abierto una investigación para aclarar las causas de ese fallo y, mientras se resuelve, Starship no podrá volver a volar, según El País.

Blue Origin fue fundada en el año 2000 por Jeff Bezos, el multimillonario fundador de Amazon, según informó la BBC. La compañía había logrado en noviembre pasado lanzar con éxito un cohete New Glenn desde Florida, aterrizando su propulsor reutilizable por primera vez, según la BBC. Sin embargo, apenas el mes pasado, el cohete más nuevo de Blue Origin fue puesto en tierra después de que la FAA ordenara una investigación sobre un "percance" que involucró el lanzamiento fallido de un satélite, según la BBC.

A la espera de que China precise sus avances para lograr su objetivo de pisar la Luna en 2030, la nueva carrera espacial está en pausa, según concluyó El País. La explosión de este viernes representa un revés significativo no solo para las ambiciones comerciales de Bezos, sino para los planes estratégicos de Estados Unidos de mantener su liderazgo en la exploración espacial frente a la creciente competencia china. La investigación que ahora debe realizar la FAA determinará cuánto tiempo permanecerán en tierra los cohetes de Blue Origin y cuánto se retrasarán las misiones lunares estadounidenses.

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Cohete de Blue Origin explota en Cabo Cañaveral y pone en riesgo el programa lunar de Estados Unidos

Un cohete New Glenn de Blue Origin, la empresa aeroespacial propiedad de Jeff Bezos, explotó durante una prueba de encendido estático en su plataforma de lanzamiento en Cabo Cañaveral, Florida, a las 21:00 hora local del jueves (02:00 GMT del viernes), según confirmó la compañía. La explosión, que generó una colosal bola de fuego, representa el mayor accidente en la historia de Blue Origin y amenaza los planes de la NASA para establecer una base lunar, apenas tres días después de que la agencia espacial encargara a Bezos la misión Moon Base 1 prevista para este otoño.

29 may 2026
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La explosión ocurrió durante una prueba de encendido estático de los motores del propulsor del New Glenn, un cohete reutilizable de 98 metros de altura diseñado para competir directamente con el Starship de Elon Musk en la carrera espacial privada, según informó Blue Origin en un comunicado publicado en redes sociales. "Se ha producido una anomalía durante la prueba de hoy de encendido estático", explicó la empresa, añadiendo que "se ha comprobado que todo el personal se encuentra a salvo". Jeff Bezos confirmó posteriormente en redes sociales que todos los empleados están localizados y seguros.

El incidente tuvo lugar en la plataforma de lanzamiento LC-36A de la Estación de la Fuerza Espacial de Estados Unidos en Cabo Cañaveral, uno de los principales centros para actividades espaciales estadounidenses. Según las primeras informaciones citadas por El País, la plataforma ha resultado severamente dañada, y actualmente es la única desde la que Blue Origin puede lanzar sus cohetes New Glenn. La Gestión de Emergencias del Condado de Brevard confirmó que no existe amenaza para el público, según reportó la BBC.

La Fuerza Espacial de Estados Unidos indicó que equipos de respuesta de emergencia se encuentran en el lugar y que funcionarios están trabajando con Blue Origin para evaluar los datos disponibles y determinar la causa exacta de la anomalía, según informó la BBC. La Administración Federal de Aviación (FAA) emitió un comunicado señalando que está al tanto del incidente, pero aclaró que "esta prueba no estaba dentro del alcance de las actividades con licencia de la FAA" y que no hubo impacto en el tráfico aéreo.

Bezos declaró que "es demasiado pronto para conocer la causa de lo ocurrido, pero ya se está trabajando en aras de averiguarlo", según recogió El País. "Ha sido un día muy duro, pero reconstruiremos lo que sea necesario y volveremos a volar. Vale la pena", zanjó el magnate. La compañía deberá decidir ahora si resulta más práctico reparar la plataforma dañada o terminar la construcción de una segunda que actualmente está en marcha en la misma base, según El País.

El cohete New Glenn fue estrenado con éxito en enero de 2025, logrando salir al espacio y entrar en órbita alrededor de la Tierra, según El País. En su segundo vuelo, Blue Origin logró enviar con precisión hacia Marte dos sondas de la NASA. Sin embargo, el tercer ensayo en abril de 2026 terminó en decepción: un fallo en la etapa superior del New Glenn provocó que el satélite BlueBird 7, destinado a dar cobertura global de Internet a móviles, quedase insertado en una órbita incorrecta, según El País. La propietaria del satélite, la empresa AST SpaceMobile, tendrá que desorbitarlo, y la FAA abrió una investigación a Blue Origin por el fallo.

Las perspectivas habían mejorado recientemente para la empresa de Bezos, que anunció planes de reanudar los vuelos del New Glenn después de que la FAA cerrase la investigación por el fallo previo y le autorizase a continuar sus operaciones, según El País. Esta misma semana, la NASA había encargado a Blue Origin la misión Moon Base 1, con la que pretende iniciar su plan para construir una base lunar concebida como la primera colonia humana en otro mundo, según El País.

El administrador de la NASA, Jared Isaacman, señaló en la red social X que "los vuelos espaciales no perdonan" y que "es extraordinariamente difícil desarrollar nuevas lanzaderas con capacidad de llevar al espacio cargas muy pesadas", según El País. Isaacman se comprometió a colaborar con sus "socios" para "apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar las repercusiones a corto plazo en las misiones y volver a lanzar cohetes", según citó El País. La BBC también recogió declaraciones de Isaacman en las que afirmó: "Trabajaremos con nuestros socios para apoyar una investigación exhaustiva de esta anomalía, evaluar los impactos de las misiones a corto plazo y volver a lanzar cohetes".

Isaacman anunció que informará sobre cómo la explosión afecta a los programas Artemis y Moon Base en cuanto esas conclusiones estén disponibles, según El País. El programa Artemis es la iniciativa de Estados Unidos para volver a pisar la Luna en 2028, antes de que lo logre China, según El País. La agencia espacial estadounidense todavía no ha aclarado cómo este revés va a afectar a los planes para establecer una colonia humana permanente en la Luna, según El País.

El incidente ocurre en un momento crítico para la carrera espacial privada estadounidense. Estados Unidos ha depositado todas sus ambiciones para pisar la Luna y colonizarla en dos cohetes privados, propiedad de Jeff Bezos y Elon Musk, y ninguno de ellos está listo para participar en la misión Artemis 3, prevista para 2027, según El País. Más aún, ni el New Glenn de Bezos ni el Starship de Musk pueden continuar ahora mismo con sus pruebas, pues la FAA tendrá que investigar sus últimos fallos antes de reotorgarles la licencia para volar, según El País.

El Starship de Elon Musk realizó la pasada semana su decimosegundo vuelo de prueba, en el que debutó la tercera generación del vehículo espacial humano más grande y potente jamás construido, según El País. Tras un exitoso despegue y salida al espacio, fallaron los motores de su parte inferior, el propulsor Super Heavy. El gigantesco componente acabó estrellándose y explotando sobre las aguas del golfo de México, en lugar de realizar un suave y controlado amerizaje como estaba previsto, según El País. La FAA anunció el lunes que ha abierto una investigación para aclarar las causas de ese fallo y, mientras se resuelve, Starship no podrá volver a volar, según El País.

Blue Origin fue fundada en el año 2000 por Jeff Bezos, el multimillonario fundador de Amazon, según informó la BBC. La compañía había logrado en noviembre pasado lanzar con éxito un cohete New Glenn desde Florida, aterrizando su propulsor reutilizable por primera vez, según la BBC. Sin embargo, apenas el mes pasado, el cohete más nuevo de Blue Origin fue puesto en tierra después de que la FAA ordenara una investigación sobre un "percance" que involucró el lanzamiento fallido de un satélite, según la BBC.

A la espera de que China precise sus avances para lograr su objetivo de pisar la Luna en 2030, la nueva carrera espacial está en pausa, según concluyó El País. La explosión de este viernes representa un revés significativo no solo para las ambiciones comerciales de Bezos, sino para los planes estratégicos de Estados Unidos de mantener su liderazgo en la exploración espacial frente a la creciente competencia china. La investigación que ahora debe realizar la FAA determinará cuánto tiempo permanecerán en tierra los cohetes de Blue Origin y cuánto se retrasarán las misiones lunares estadounidenses.

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