Un cohete New Glenn de la compañía Blue Origin explotó durante una prueba de motores en Cabo Cañaveral, Florida, el 28 de mayo de 2026, enviando una bola de fuego al cielo nocturno y sacudiendo viviendas cercanas, según reportó la empresa. La explosión, que no dejó heridos, destruyó la plataforma de lanzamiento y arrojó escombros potencialmente peligrosos al océano, reavivando preocupaciones sobre el impacto ambiental de los fallos en cohetes espaciales en un momento de crecimiento acelerado de la industria.