La contaminación lumínica en grandes ciudades de Estados Unidos prolonga la temporada de alergias hasta 130 días adicionales al año y aumenta el crecimiento de plantas alergénicas, según un estudio publicado en la revista PNAS Nexus. La investigación revela que la luz artificial engaña a los árboles para que produzcan polen durante períodos más largos y hace que los organismos humanos sean más propensos a reacciones alérgicas.