

Corea del Sur presentó un ambicioso plan de inversión de al menos 880.000 millones de dólares (666.000 millones de libras) para desarrollar su capacidad de fabricación de semiconductores e inteligencia artificial en los próximos años, según anunció el presidente Lee Jae-myung el lunes. La iniciativa busca revitalizar las economías regionales fuera de Seúl y responder a la creciente competencia de rivales como Taiwán, China y Japón en medio del auge global de la inteligencia artificial.
El plan forma parte de los llamados Tres Megaproyectos del país, diseñados para desarrollar nuevos centros de producción de chips, centros de datos y tecnología robótica, según informó la BBC.
"Debemos asegurar los elementos centrales de la inteligencia artificial más rápido que cualquier otro país", dijo Lee durante el anuncio. "Los semiconductores, la inteligencia artificial física y los centros de datos de IA son el triple eje para un gran salto adelante", según declaraciones recogidas por la BBC.
Lee presentó los planes en un evento televisado junto a los líderes de Samsung y SK Hynix, los dos mayores fabricantes de chips del país, según la fuente.
**Descentralización industrial como prioridad**
El presidente surcoreano también anunció planes para construir centros de infraestructura de inteligencia artificial fuera de Seúl, donde actualmente se concentran la mayoría de las fábricas avanzadas del país, según la BBC.
Lee afirmó en un comunicado previo que el proyecto era una cuestión de "supervivencia" para el país, con el objetivo de abordar el declive de las áreas rurales debido a la concentración de industrias en la capital, según reportó la BBC.
"Ahora debemos romper este ciclo de larga data de discriminación y marginalización, no solo por el bien de la justicia y la equidad, sino también para asegurar un crecimiento sostenible e inclusivo", escribió Lee, según la fuente.
**Contexto de competencia regional y auge de la IA**
La iniciativa se produce mientras rivales regionales como Taiwán, China y Japón están invirtiendo fuertemente en fábricas de chips y otras tecnologías, impulsados por el auge de la inteligencia artificial que ha aumentado la demanda de semiconductores, según la BBC.
Samsung y SK Group, que cuentan entre sus clientes al gigante de chips de IA Nvidia, han sido algunos de los mayores beneficiarios del aumento en el gasto en infraestructura de inteligencia artificial, según la fuente.
Gigantes tecnológicos estadounidenses, incluyendo Google, Amazon y Meta, dijeron que gastarán 650.000 millones de dólares en esta tecnología este año, según informó la BBC.
**Impacto en el mercado y escasez global**
La valoración bursátil de SK Hynix superó el billón de dólares en mayo, impulsada por el auge de los centros de datos de inteligencia artificial, según la BBC.
El aumento en la demanda de chips para alimentar la inteligencia artificial ha provocado una escasez global de semiconductores, elevando los precios, según la fuente.
La semana pasada, Apple y Microsoft aumentaron los precios de algunos de sus dispositivos debido a los mayores costos de los componentes, según reportó la BBC.
**Implicaciones estratégicas**
El plan de inversión de 880.000 millones de dólares representa uno de los compromisos más significativos de un gobierno nacional en el sector de semiconductores e inteligencia artificial. La estrategia surcoreana busca mantener la competitividad del país en un mercado global cada vez más disputado, donde el control de la cadena de suministro de chips se ha convertido en una prioridad de seguridad nacional para las principales economías.
La participación directa de los líderes de Samsung y SK Hynix en el anuncio presidencial subraya la estrecha coordinación entre el gobierno y el sector privado en esta iniciativa estratégica. Ambas compañías son actores clave en el mercado global de memoria y chips avanzados, sectores críticos para el desarrollo de aplicaciones de inteligencia artificial.
La decisión de descentralizar la producción fuera de Seúl también responde a preocupaciones sobre la concentración geográfica de infraestructura crítica y busca distribuir los beneficios económicos del boom tecnológico a regiones que han experimentado declive demográfico y económico.