Cráter de asteroide en Corea del Sur revela cómo lagos de impacto pudieron ser oasis de oxígeno para la vida temprana en la Tierra
Investigadores descubrieron estromatolitos, estructuras formadas por comunidades microbianas, dentro de un cráter de asteroide de 42.000 años de antigüedad en Corea del Sur, lo que sugiere que los lagos generados por impactos antiguos pudieron actuar como 'oasis de oxígeno' para la vida primitiva que respiraba este elemento, según un estudio publicado el 16 de abril de 2026 en la revista Communications Earth & Environment.
Un equipo de científicos liderado por el doctor Jaesoo Lim del Instituto Coreano de Geociencia y Recursos Minerales ha identificado múltiples estromatolitos en el cráter Hapcheon, ubicado en Corea del Sur, proporcionando la primera evidencia integral de que estas estructuras microbianas pudieron formarse en lagos hidrotermales creados por impactos de asteroides, según el estudio.
Los estromatolitos son estructuras sedimentarias laminadas que se consideran la evidencia más antigua de vida en la Tierra, datando de aproximadamente 3.500 millones de años en el Arcaico temprano, según explicaron los investigadores. Estas estructuras organo-sedimentarias se forman mediante la captura y unión de granos de sedimento por actividad microbiana o la precipitación de minerales impulsada por procesos metabólicos microbianos.
Los estromatolitos descubiertos en la parte noroeste del cráter Hapcheon miden entre 10 y 20 centímetros de diámetro cada uno, según el equipo de investigación. Los análisis geoquímicos revelaron características clave, incluyendo firmas tanto de material extraterrestre como de roca base circundante, así como evidencia de alteración por agua a alta temperatura.
Las capas internas de los estromatolitos muestran señales hidrotermales más fuertes, lo que sugiere que se formaron durante una fase más temprana y caliente, según los científicos. En conjunto, estos hallazgos respaldan la interpretación de que los estromatolitos se desarrollaron en un lago hidrotermal post-impacto que se enfrió gradualmente con el tiempo.
Los resultados demuestran que el evento de impacto de Hapcheon ocurrió hace aproximadamente 42.300 años, según el estudio. Esta datación precisa permite a los investigadores reconstruir las condiciones ambientales que prevalecieron en el lago del cráter durante su formación.
Los hallazgos ofrecen nueva perspectiva sobre el Gran Evento de Oxidación, un período hace aproximadamente 2.400 millones de años cuando los niveles de oxígeno en la atmósfera terrestre aumentaron dramáticamente, según los científicos. Los lagos hidrotermales generados por impactos pudieron haber servido como hábitats localizados donde los microbios productores de oxígeno podían prosperar.
Estos ambientes pueden haber formado lo que el equipo describe como oasis de oxígeno, según la investigación. Esta hipótesis sugiere que los cráteres de impacto no solo fueron eventos destructivos, sino que también crearon nichos ecológicos únicos que favorecieron el desarrollo de formas de vida capaces de producir oxígeno mediante fotosíntesis.
"Esta es la primera evidencia integral que sugiere que los estromatolitos podrían formarse en lagos hidrotermales creados por impactos de asteroides", dijo Lim. "Tales ambientes pueden haber proporcionado condiciones favorables para los ecosistemas microbianos tempranos".
El estudio también plantea la posibilidad de que ambientes similares hayan existido en Marte primitivo, según los investigadores. Dado que se cree que Marte albergó cráteres de impacto llenos de agua en su historia temprana, los ambientes de cráteres podrían ser objetivos prometedores en la búsqueda de evidencias de vida pasada en el planeta rojo.
La investigación proporciona un modelo para comprender cómo la vida microbiana pudo haber colonizado ambientes extremos en la Tierra primitiva. Los lagos de cráteres de impacto, con sus sistemas hidrotermales activos, habrían ofrecido fuentes de energía química y térmica que los microorganismos pudieron aprovechar para su metabolismo.
Los análisis geoquímicos detallados realizados en los estromatolitos de Hapcheon permitieron a los científicos reconstruir las condiciones físicas y químicas del lago antiguo. La presencia de material extraterrestre mezclado con roca local indica que el impacto fragmentó y fundió tanto el asteroide como el sustrato terrestre, creando una mezcla única de materiales.
La alteración por agua a alta temperatura documentada en las estructuras sugiere que el sistema hidrotermal permaneció activo durante un período prolongado después del impacto, proporcionando un ambiente estable para el crecimiento microbiano. El enfriamiento gradual del lago habría permitido la sucesión de diferentes comunidades microbianas adaptadas a distintas temperaturas.
La investigación tiene implicaciones significativas para la astrobiología y la búsqueda de vida en otros planetas. Si los cráteres de impacto en la Tierra primitiva sirvieron como refugios para la vida productora de oxígeno, estructuras geológicas similares en Marte u otros cuerpos planetarios podrían haber albergado ecosistemas microbianos comparables.
El estudio fue publicado el 16 de abril de 2026 en la revista Communications Earth & Environment bajo el título "Discovery of stromatolite formation in post-impact hydrothermal lacustrine environments and its implications for early Earth", con el identificador doi: 10.1038/s43247-026-03206-7, según la fuente.



