

Cuba se encuentra en una situación crítica de apagones debido a la falta de reservas de petróleo, resultado de un bloqueo de combustible impuesto por Estados Unidos desde enero de 2026, según informó el ministro de Energía, Vicente de la O Levy.
El ministro de Energía de Cuba, Vicente de la O Levy, anunció que las reservas de petróleo del país se han agotado, lo que ha llevado a la red eléctrica a un estado 'crítico'. Este problema se debe al bloqueo de importaciones de combustible por parte de Estados Unidos, que ha estado en vigor durante cuatro meses. Desde enero de 2026, el presidente estadounidense Donald Trump emitió una orden ejecutiva amenazando con aranceles a cualquier país que suministre combustible a Cuba. Como resultado, los principales proveedores de Cuba, Venezuela y México, han dejado de enviar combustible. La única entrega recibida desde diciembre fue de un petrolero con bandera rusa en abril.
El bloqueo ha afectado gravemente los servicios públicos y la vida diaria en la isla, que alberga a unos 10 millones de personas. Los apagones han aumentado, con algunas áreas de La Habana sin electricidad durante 20 horas al día. En el este de Cuba, los cortes de energía pueden durar días. Las protestas han estallado en La Habana, donde la escasez de alimentos y medicinas también es un problema. Testigos informaron a la agencia Reuters sobre multitudes bloqueando carreteras y exigiendo el restablecimiento del suministro eléctrico.
La ONU criticó el bloqueo la semana pasada, calificándolo de ilegal y afirmando que obstruye el derecho al desarrollo del pueblo cubano, afectando su acceso a alimentos, educación, salud y agua. Mientras tanto, el Departamento de Estado de EE.UU. ofreció 100 millones de dólares en ayuda humanitaria, que sería distribuida en coordinación con la Iglesia Católica y otras organizaciones humanitarias independientes. Sin embargo, el presidente cubano Miguel Díaz-Canel culpó al 'bloqueo energético genocida' impuesto por EE.UU. por los problemas del país.
El secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio, un crítico feroz del gobierno cubano, atribuyó los problemas de Cuba a la corrupción sistémica bajo el control militar. Rubio afirmó que la economía cubana está rota y es imposible cambiar su trayectoria mientras el actual régimen permanezca en el poder.