

El déficit comercial de Estados Unidos casi se duplicó en noviembre de 2025, alcanzando los 56.800 millones de dólares frente a los 29.200 millones registrados en octubre, según datos publicados este jueves por el Departamento de Comercio. Este aumento refleja la intensa volatilidad en los flujos comerciales provocada por los cambios frecuentes en las políticas arancelarias de la administración Trump.
El déficit comercial estadounidense experimentó un brusco incremento en noviembre, alejándose del mínimo histórico alcanzado en octubre, que había sido el nivel más bajo desde 2009. Este repunte se debió principalmente a una caída del 3,6% en las exportaciones, que se situaron en 292.100 millones de dólares, mientras las importaciones aumentaron un 5%, alcanzando los 348.900 millones, según los datos publicados por el Departamento de Comercio.
La cifra superó ampliamente las expectativas de los economistas, que habían pronosticado un déficit cercano a los 40.500 millones de dólares, según Trading Economics, o alrededor de 44.000 millones según otras encuestas citadas por TradeAlgo.
La caída en las exportaciones estuvo liderada por descensos en los envíos de oro no monetario, que disminuyeron en 4.200 millones de dólares, preparaciones farmacéuticas, que cayeron 2.900 millones, y petróleo crudo, con una reducción de 1.400 millones, de acuerdo con los datos de Argus Media.
Por su parte, el aumento en las importaciones fue impulsado principalmente por un incremento de 6.700 millones de dólares en preparaciones farmacéuticas, tras una fuerte caída el mes anterior, y un aumento de 6.600 millones en la compra de computadoras, según informaron Trading Economics y Argus Media.
Los datos reflejan la pronunciada volatilidad mensual que ha caracterizado el comercio estadounidense durante el último año, en gran medida como resultado de la política de aranceles implementada por el presidente Trump. "Las empresas se apresuran a introducir mercancías en el país antes de que entren en vigor los aranceles, lo que provoca picos en las importaciones y en el déficit comercial", según explica The New York Times.
Esta volatilidad se ha manifestado también en los cambios en los patrones comerciales con diversos países. El déficit de bienes con la Unión Europea se amplió significativamente hasta los 14.500 millones de dólares en noviembre, frente a los 6.300 millones de octubre. Con China, el déficit aumentó a 14.700 millones desde los 13.700 millones del mes anterior, mientras que con Vietnam se incrementó a 16.200 millones desde 15.000 millones, según datos de Trading Economics y Argus Media.
En contraste, el déficit con México se redujo ligeramente a 17.800 millones de dólares desde los 17.900 millones, y con Taiwán disminuyó a 15.600 millones desde 15.700 millones, de acuerdo con Trading Economics.
A pesar de la retórica del presidente Trump, quien ha utilizado los aranceles como herramienta para extraer concesiones tanto de aliados tradicionales como de adversarios, y ha argumentado que los déficits comerciales históricos de EE.UU. son prueba de que el país está siendo "estafado", los datos muestran que en los primeros once meses de 2025, el déficit comercial se amplió a 839.000 millones de dólares, frente a los 806.000 millones del mismo período de 2024, según Argus Media.
Este aumento del déficit se produjo a pesar de que el dólar estadounidense se debilitó aproximadamente un 9% frente a seis monedas pares entre el 1 de enero y el 30 de noviembre de 2025, lo que tendería a hacer que los productos estadounidenses fueran más baratos para los compradores extranjeros, añade la misma fuente.
Los economistas advierten contra un enfoque exclusivo en el déficit comercial, señalando que puede fluctuar por una amplia variedad de razones. "El año pasado fue particularmente volátil en lo que respecta al comercio", indica The New York Times.
Según TradeAlgo, "la incertidumbre arancelaria sigue siendo un factor clave que determina el comportamiento comercial. Durante el último año, la administración Trump ha enviado señales contradictorias sobre la política comercial, alternando entre escaladas arancelarias y pausas o negociaciones".
Este vaivén ha alentado a algunas empresas a acelerar las importaciones antes de posibles aumentos de aranceles, mientras que otras han retrasado los compromisos de exportación hasta que haya más claridad. El resultado ha sido una pronunciada volatilidad mes a mes en los datos comerciales.
Los expertos anticipan que los datos comerciales seguirán siendo irregulares mientras la política arancelaria permanezca fluida. Las empresas probablemente continuarán ajustando las cadenas de suministro, las decisiones de abastecimiento y los calendarios de envío en respuesta a los anuncios de políticas y negociaciones, lo que podría mantener volátiles las cifras comerciales mensuales, incluso si las tendencias a largo plazo eventualmente se estabilizan.